Capilla de San Juan Evangelista, Tecomatlán, Poncitlán, Jalisco

470 años de fundación, de fe y tradición

Rebeca Ortega Camacho

San Juan, el discípulo amado por el Señor, como él mismo se designa en (Jn 13,23; Jn 19,26; Jn 20,2), se venera con una gran celebración el 27 de diciembre en Tecomatlán; desde la fundación del poblado en 1547, la devoción se ha fortalecido y acrecentado.

San Juan Tecomatlán se localiza en el Municipio Poncitlán, Jalisco; colinda con los municipios de Juanacatlán, Zapotlán del Rey, Ocotlán, Chapala e Ixtlahuacán de los Membrillos. Cuenta con alrededor de 3 mil habitantes. Su nombre se forma de las palabras nahuatl “tecomatl”, tecomate, y “tlán”, lugar, que significa “lugar de los tecomates o vasos de árbol”.

Tecomatlán es un topónimo de origen náhuatl. Por tanto, se traduce como lugar de tecomates; tecomate es un árbol que produce unos frutos esféricos de cáscara resistente en forma de ollas (de 15 a 30 cm de diámetro), estos recipientes se usan como almacenadores de agua; conservan el agua muy fresca. “Los tecomates son una especie de la familia de calabaza o bule, los cuales eran utilizados para las ceremonias en equinoccios y procesiones al lago, en los cuales se depositaba el mezcal o bebida de los dioses y en ocasiones elaboraban incensarios con copal como ofrendas al Lago de Chapala.

“Con la llegada de los españoles en 1522 a las tierras del Occidente de México, varios Frailes Franciscanos y otras Órdenes Religiosas llegaron al sur del país pasando por Michoacán, Colima y Jalisco. A la ribera de Chapala arribaron en el año de 1531 y fundaron la Villa de Chapala de San Francisco de Asís, Orden Franciscana que fundó varios monasterios en nuestro estado. Así la religión se dispersó en varios pueblos de la ribera de Chapala: Ajijic, Jocotepec, Tizapán, Ocotlán, Santa Cruz El Grande, Poncitlán, etcétera.

“San Juan Tecomatlán tiene su segundo nombre en honor a San Juan Apóstol y Evangelista, otorgado por la Santa Fe Católica, ya que después de la conquista los españoles cambiaban el nombre de cada uno de las poblaciones a las que conquistaban, estableciendo a este como Santo Patrono de la comunidad. Los padres religiosos construyeron una capilla, un hospital así como una iglesia mayor y un convento para los enfermos. Además, se dedicaron a la enseñanza de la oración y el catecismo para los naturales de este lugar. Quedando fundado el lugar, al medio día del 30 de abril de 1547.

“A su arribo a Tecomatlán, los conquistadores pusieron la ‘Cruz Atrial’. Se colocó en un montón de piedras una Cruz de madera donde se enseñaba a los naturales el catecismo. Dicha Cruz fue renovada, de piedra labrada por manos de indígenas del lugar, esta Cruz se denomina en las construcciones conventuales mexicanas, a las estructuras de cruces creadas por los Frailes mendicantes y labradas por los mismos indígenas, en los atrios de las iglesias, señalando simbólicamente el centro de las poblaciones dada su disposición entre el eje longitudinal y transversal del atrio, hacia el eje del pueblo. La restauración de la ‘Cruz Atrial’ data del 31 de enero de 1603”, de acuerdo con la historia relatada por un oriundo del lugar.

Edificación de la obra material y espiritual

Al Oriente de la cabecera Municipal de Chapala se localiza la población de San Nicolás de Ibarra, donde se encuentra la sede parroquial, San Nicolás de Bari, que se desprendió de Chapala en 1976, y le fueron designadas dos comunidades pertenecientes al Municipio de Poncitlán: San Juan Tecomatlán y Tlachichilco del Carmen, poblaciones indígenas. Las Fiestas Patronales, por cierto, están relativamente pegadas: 6 de diciembre, de San Nicolás de Bari; el 27, la de San Juan, y el 8 de enero la de El Carmen.

La actual Capilla de San Juan Evangelista fue construida en 1920, dicen los pobladores que utilizaron como vigas las vías del tren, y las acarreaban en burros desde Atotonilquillo. En su interior, resguarda la imagen del Santo Patrón que tiene más de 350 años (es de un árbol tallado, de una sola pieza). “Unos empezaron de un lado y otros de otro y luego nada más lo juntaron, faltó un ingeniero; era una capillita sin terminar”, señaló el señor Cura Pedro Breceda Romo, párroco de San Nicolás de Bari desde 2009.

Entre 10 y 15 minutos recorre, en automóvil o camión, el Presbítero Breceda Romo, de San Nicolás de Ibarra a San Juan Tecomatlán, pero la distancia no impide que la comunidad sea bien atendida por el sacerdote. “Es un lugar muy amplio con jardines, tiene un atrio grande”, relató el entrevistado y agregó que en este lugar se conserva la “Cruz del Atrio” y una parte que ahora es jardín, anteriormente era el antiguo panteón.

Además, a un costado de la capilla principal, se levantó otra, dedicada al Señor de la Misericordia, en su interior se encuentra un Cristo con más de 300 años de antigüedad; su fiesta se celebra del 22 al 30 de abril. El espacio, era un lote baldío y los comuneros lo donaron (se dice que fue la primera Capilla). Hace aproximadamente 30 años se reconstruyó y la fachada se restauró con las mismas piedras que pertenecían a la antigua capilla.

“Esta comunidad es más grande que la cabecera parroquial. Son muy religiosos; se llama a Misa y viene la gente. Me gustaría traer un sacerdote aquí”, comentó el Padre Pedro. Una característica especial de la comunidad es que a las 12 del día, se reza el Ángelus desde el templo para toda la comunidad. Con la ayuda de los fieles, se han construido baños, salones, una habitación y una oficina; un futuro proyecto es la construcción de una casa para el sacerdote.

También, el entrevistado destacó que en el pueblo están asentadas cuatro casas de Comunidades Religiosas pertenecientes a: los Hermanos Maristas, Legionarios de Cristo, Sagrado Corazón y a la Congregación del Verbo Encarnado.

Fiestas Patronales: Del 19 al 27 de diciembre se lleva a cabo la celebración en honor de San Juan Evangelista. A las 6 de la mañana es el “Toque de Alba”, a las 6.30 horas el Rosario de Aurora y después la Santa Misa. Por la tarde la peregrinación por el pueblo y la Eucaristía. En el marco de la celebración de este año, el pasado 20 de diciembre, el Obispo Auxiliar de Guadalajara, Juan Humberto Gutiérrez Valencia visitó la localidad para conferir el Sacramento de la Confirmación. Un dato interesante del lugar, señaló el Padre Pedro Breceda, “el que organiza la Fiesta Patronal no es el padre es el delegado”.

Grupos Pastorales: Catequesis, Adoración Nocturna, Grupo de Renovación Carismática, Liturgia, 15 Monaguillos, tres coros y el Grupo “Vida y Libertad”, este último es un taller para atender a personas con problemas de adicción. En la Capilla de San Juan Tecomatlán se celebra Misa los domingos a las 7,8 y 13.30 horas.

Padre Pedro Breceda

El Presbítero Pedro Breceda Romo, nació en Guadalajara, Jalisco el 27 de octubre de 1962. Recibió el Orden Sacerdotal el 19 de mayo de 1991. Entre otros destinos, ha desempeñado su labor pastoral en Ocotlán; en San Pío X; en El Señor de la Misericordia, del Sector Libertad; en Santa Margarita y en la Capellanía de San Juan Evangelista, Avenida Federalismo. Fue designado a la Parroquia de San Nicolás de Bari en 2009.

En orden cronológico, los Párrocos de San Nicolás de Bari han sido, a partir del 16 de julio de 1978:

Sr. Cura Carlos Gómez Huerta.
Sr. Cura Luis Medina Torres.
Sr. Cura Manuel Zárate Zepeda.
Sr. Cura Manuel Otero Acosta.
Sr. Cura Ricardo Oropeza Gómez.
Sr. Cura Luis Enrique Silva Álvarez.
Sr. Cura José Luis Carrillo Vázquez.
Sr. Cura Pedro Breceda Romo, actual.

Sacristana

La Capilla es bien atendida por Rosa Castellanos Canales, oriunda de San Juan Tecomatlán y Sacristana desde hace 26 años, además de catequista e integrante de un coro de la comunidad. “La gente es muy solidaria, son hospitalarios; cuando hay un difunto, todos nos solidarizamos con la persona que está en su dolor. El pueblo es grande, en cuestión de personas, hay muchos niños en el catecismo, aproximadamente 300 y 15 catequistas”.

Comunión entre Iglesia y Estado

En la Delegación de San Juan Tecomatlán, los pobladores aportan su cooperación de 300 pesos para las Fiestas Patronales, dinero que se destinará para música, pólvora, flores, etc., porque desde esta instancia se organiza el festejo. Desde marzo de 2016, el cargo de Delegado Municipal lo desempeña Rodolfo Siordia Castellanos.

“Quien organiza la fiesta no es el párroco, es el delegado. El censo que hay para las fiestas, nunca rebasa las 400 personas en cuota”, dijo el servidor público y añadió que durante esos días arriban a la comunidad muchos “Hijos ausentes”, que radican en Estados Unidos, “más de mil personas”.

“Las actividades de trabajo que más se desarrollan (en San Juan) son la agricultura, pesca, ganadería, albañearía, músico y la jardinería. No faltan fuentes de empleo; cada quince días vienen empresas a solicitar empleados”.

Al respecto de la relación entre Iglesia y Estado, el delegado dijo “debe ser así, ayudarnos en todo lo que se pueda”. Entre las acciones del mandatario se encuentran, arreglar el panteón, pavimentación, renovación de tubería y el funcionamiento de la planta tratadora. Además, desde la delegación se otorgan los apoyos municipales, estatales y federales (despensas, 65 y más, Prospera, etc.).

Para el Aniversario 470°, se colocaron nuevas placas de los nombres de las calles, con la fecha de fundación. El Delegado Municipal concluyó manifestando el buen trabajo del Padre Pedro Breceda y espera que pronto la Capilla de San Juan sea nombrada Parroquia.

Situación de los Enfermos Renales

“Se ha abierto la consciencia, gracias al  periódico Semanario. Si no nos ponemos listos puede haber una contaminación del agua. Aquí, llegan garrafones de agua limpia y contamos con agua potable… Hay escasez de agua, porque la tubería de hace 40 años sí alcanzaba, pero ahora hay más casas, pues ya no alcanza, no es lo mismo”, dijo el señor Cura.

Por su parte, el Delegado Rodolfo Siordia señaló que la planta tratadora “siempre está en funciones y actualmente se encuentra en un 95 por ciento”; – pero aclaró –  “a mí me tocó recibirla en un 20 por ciento, me tocó recibirla muy mal. Tiene seis meses funcionando, porque los gobiernos anteriores la dejaron muy mal… Hicimos lo mejor que se pudo en limpieza”.

Testimonio

Erick Daniel Hernández Ramos, de 16 años, es originario de San Juan Tecomatlán. El 27 de octubre de 2016 fue sometido a un trasplante de riñón, gracias a la donación de su mamá, María Guadalupe Ramos García. “Gracias a Dios todo va bien, me están dando la cita cada dos meses y espero que siga todo bien”, dijo Erick Hernández.

Su padecimiento comenzó desde muy pequeño, a los 13 años se agudizaron los síntomas de cansancio, sueño, mareo y vómito; le diagnosticaron Insuficiencia Renal. Un año después, inició el tratamiento de diálisis. “Íbamos con los cardiólogos, nefrólogos y gracias a Dios todo salió bien. Me dieron una cita a trasplantes, me hicieron todo el papeleo, hicimos todas las pruebas que se necesitaban, gracias a Dios, mi mamá salió compatible conmigo y ella fue la que me donó un riñón”. La atención médica la recibió en el Hospital Civil “Fray Antonio Alcalde”. De acuerdo con el joven entrevistado, en el pueblo hay otra persona que recibió un trasplante y una que está en diálisis.

Fotos: Luis Daniel Tadeo Velázquez / Semanario

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