Año Nuevo, familia  nueva

Cristina Parra Aguirre / Pastoral Familiar

Hay un experimento social en internet que hacen 3 preguntas a varias personas: 1.- ¿Quién o quiénes son la(s) persona(s) más importantes en tu vida? Las respuestas mencionaban obvio principalmente a la familia (padres, hermanos, etc.) 2.- ¿Qué te gustaría regalarle esta Navidad? Mencionaban algunas cuestiones materiales y 3.- ¿Y si esta fuera la última Navidad?  Y aquí fue cuando se pusieron interesantes las respuestas, dejaron a un lado las cosas materiales y las cambiaron por: Lo llevaría a comer, me reiría toda la tarde con juegos de mesa, bailaría con él/ella, saldríamos a dar un paseo….

¿Por qué esperar a que nos pongan un panorama así de extremo? Comencemos este año NUEVO siendo una familia NUEVA… Ponemos quizás mucho énfasis en los regalos materiales, en la cena, en la fiesta, pero no en las PERSONAS.

Los invito a hacer un ejercicio, ponerse de acuerdo y apartar el espacio en la agenda para hacer una reunión familiar en que tengamos toda la disposición de escuchar y aceptar lo que nos digan, pero también el respeto y la humildad de decir las cosas que quisiéramos cambiar o mejorar.

Preparar para la sesión un ambiente agradable, un cirio, una biblia, botana, disponibilidad de tiempo y algunas hojas de papel y plumas… o bien, poner cartulinas en alguna pared de la sala:

Comencemos leyendo la Palabra de Dios: 1 Juan 4, 7-11. Luego compartamos cada quién qué nos dice la Palabra de Dios respecto a nuestra familia

Luego anotemos en las hojas o cartulinas

1.- ¿Qué cosas hacemos que están bien y conviene seguirlas haciendo?

2.- ¿qué cosas hacemos que no están bien y conviene dejar de hacerlas?

3.- ¿qué cosas no hemos hecho aún y conviene comenzar a practicarlas?

Quizás las respuestas no sean del todo agradables, quizás descubramos que es necesario hacer algunos cambios, o que sin darnos cuenta, estábamos lastimando con nuestras palabras, acciones u omisiones, pero también nos daremos cuenta de las cosas valiosas que sí hacemos y vale la pena conservar, apreciaremos las cosas buenas que tenemos en familia, nuestras buenas costumbres, valores, etc.

Terminemos acordando entre todos cómo nos queremos ver al finalizar el 2018, haciendo un plan en cuanto a lo que queremos lograr en lo espiritual, en lo intelectual, en lo emocional y también en lo económico; para que de esta manera cada quien vea cómo va a contribuir para el logro de la meta.

¡Feliz año nuevo!

About David Hernández Cruz

Check Also

“Enseñar a Vivir”. Educar para enfrentar los nuevos retos

Pbro. Francisco Ramírez Yáñez* Una de las realidades a la que podemos llamar evidente,es decir, …

María Santísima me ha recibido en esta Parroquia

El Pbro. Carlos Javier Díaz Vega tomó posesión de la Parroquia de Nuestra Señora de …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *