Activistas ambientales y sociales. Los ciudadanos toman cartas en el asunto

Rebeca Ortega Camacho

Fotos: Luis Daniel Tadeo Velásquez

La sociedad organizada enfrenta problemas que el gobierno elude. Diferentes asociaciones civiles y acciones de ciudadanos hacen la diferencia en los poblados de la Ribera de Chapala. A través del voluntariado y bienhechores, trabajan para disminuir la contaminación del Lago, mejorar el aspecto de su localidad y el escenario de sus habitantes.

Mezcala. Defiende sus raíces

José Sanabria es un joven de 20 años y se declara orgullosamente indígena coca de Mezcala. Trabaja como mesero en el Restaurante “El Paraje”, junto al malecón; además, ofrece a los turistas recorridos por lancha y comparte de manera oral, la historia del pueblo y atractivos de la región. Cuando comparte la riqueza cultura de su comunidad, mantiene viva la esperanza de un pueblo rezagado que sufre el desprecio del gobierno.

La historia de Mezcala, siempre ha estado marcada por la lucha de sus tierras. Desde tiempos inmemoriales, los habitantes de la comunidad indígena de Mezcala viven a la orilla del Lago de Chapala y su vida gira en torno a él. Desde siempre, o desde que se tiene memoria, han mantenido una férrea resistencia a quienes, por una u otra vía, han querido robarles sus más de 3 mil 600 hectáreas de tierra.

“Nos identificamos como indígenas Cocas. Dice el gobierno que no somos indígenas, porque perdimos nuestra vestimenta y nuestra habla, pero son las estrategias del gobierno para no reconocer esta comunidad. Hoy en día el gobierno no reconoce a Mezcala como comunidad indígena, porque no le conviene. Hay muchos intereses capitalistas de por medio. Aquí no aceptamos ese turismo inmobiliario que venga a despojarnos de nuestras tierras. Mezcala es un caso especial, porque no solo es dueño de tierras, si no es dueño de medio Lago e islas.

“Llevamos más de 200 años resistiendo, el gobierno dice que somos revoltosos, pero sabemos que nuestro compromiso es ante la comunidad. Si nosotros dejamos que el gobierno crezca aquí, se pierden varios privilegios, se pierde la historia; porque Mezcala es un pueblo originario con más de 500 años de historia, los primeros registros datan de 1531, en tiempo de la conquista. La Corona Española en ese tiempo dejó un título Virreinal que dice: ‘en gracia y merced y venta real pública para siempre jamás”, donde reconoce a Mezcala, con una superficie de más de siete mil hectáreas, en ese entonces.

“En el 2009 se intentó fraccionar la Isla del Presidio, pero la comunidad no quiso, porque iban a derrumbar ruinas, monumentos arqueológicos y eso no lo aceptamos. Tenemos una resolución presidencial, que emitió Luis Echeverría, presidente de la república en 1971. Esa resolución le da tres esencias a las tierras: inalienables, que no se pueden modificar; imprescriptibles, que no pueden cambiar de posesionario o dueño e inembargables, que ni persona o gobierno pueden despojar o apropiarse de estas tierras”, comentó José Sanabria.

No hay progreso en la comunidad

“Lamentablemente la comunidad va con un atraso de 50 años. Tenemos preescolar, primaria, secundaria, preparatoria, pero pocos profesionistas. El despojo de identidad se realiza por medio de los embarazos. A las embarazadas se les manda a Guadalajara, porque no hay atención médica aquí. Es una estrategia del gobierno, mandar los embarazos fuera de la comunidad, para que el niño en su registro no aparezca como nacido aquí, sino nacido en la ciudad de Guadalajara o nacido en la cabecera de la comunidad, Poncitlán. Es una estrategia que a la larga tiene sus consecuencias, porque desde el momento que ese niño queda registrado en otra parte, pero vive aquí, él se quiere identificar como indígena, pero su acta dice que no eres indígena.

“Por eso Mezcala está como está. Sabemos que al gobierno no le conviene invertir aquí, porque no son sus tierras y le gusta que el pueblo esté sometido, que esté muriéndose poco a poco, como en el caso del agua. Ellos saben que el Lago es un lugar sagrado, pero el gobierno se hace de la vista gorda; el pescado es el alimento base. Así como pasan estos atropellos, pasa en todas las comunidades indígenas de México, el despojo de tierras, el despojo de identidad. Nosotros decimos: nacimos libres y somos libres”, concluyó el entrevistado. Para conocer más de Mezcala, se puede consultar la página de Facebook: pueblooriginariojalisco.mexico.

San Pedro Itzicán. La información hace la diferencia

Ante la vulnerabilidad de la zona y abandono de la población de San Pedro Itzicán, en 2014 nació la “Brigada Estatal de Protección Civil y Bomberos J. Trinidad López Rivas A.C.”, gracias al apoyo y auspicio de Protección Civil del Estado de Jalisco. El objetivo es capacitar a los residentes para ser primeros respondientes ante una emergencia médica o un desastre natural. Lo que comenzó con cursos de verano se ha convertido en capacitación permanente. La Brigada se encuentra presente en diferentes comunidades de la Ribera de Chapala: Tlachichilco, Ojo de Agua, Mezcala, San Pedro Itzicán, Agua Caliente, Chalpicote, La Zapotera, Santa María de la Joya y San Sebastián.

Anita Torres Guerrero, Trabajadora Social y coordinadora de la Brigada señaló, “cuando iniciamos esta aventura éramos 15, actualmente somos 79 jóvenes; todos voluntarios, encargados de las comunidades. Además, trabajamos en las calles, tenemos agregadas 295 mujeres; cuando se activa la brigada todos andamos recogiendo basura y limpiando la laguna. Tenemos en nuestro programa 1,600 niños registrados por toda la Ribera de Chapala.

“Considero que la preparación es importante y también trabajamos en obras sociales. Andamos buscando apoyos y jalándolos para que llegue el beneficio a la gente (reparten despensas, ropa y juguetes). Esta invitada cualquier persona, pero por lo general trabajos con la gente más vulnerable. La brigada quiere que ellos se eduquen; el único requisito para estar aquí, entre los jóvenes de la ribera, es que tienen que seguir estudiando, porque hacen falta profesionistas, gente que en su momento saque adelante a las comunidades”, dijo Anita Torres.

Los niños y jóvenes de la Brigada “están capacitados en búsqueda y rescate, evacuación, primeros auxilios y cuidado del medio ambiente. Desgraciadamente los servicios de emergencia no son eficientes y por la noche la Ribera queda desprotegida; no tenemos un médico, y si no tenemos la información para cuidarnos o las herramientas básicas para salvar a alguien o salvarnos a nosotros mismos, pues desgraciadamente esto termina en tragedia. Se han suscitado muchas historias, porque no hay un servicio médico eficiente. En caso de que te pique algún alacrán, no tenemos dosis, sueros; entonces, ¿qué hacer?’, por lo menos seguir las reglas básicas de primeros auxilios hasta llegar a un centro de salud. Aquí, si vas a tener a un bebé tienes que trasladarte hasta Ocotlán o La Barca, porque en Poncitlán no tenemos un seguro; sí hay seguro (IMSS), pero muchos dependen del Seguro Popular.

“También, en caso de que se suscitara un deslave o algo peor, la Ribera quedaría incomunicada; los que tendrían que actuar serían los de la comunidad, los que estamos adentro, en lo que llegan los equipos de rescate y emergencia de otros lados. Estamos haciendo una revolución con esto de la información.

“Es la zona más marginada en caminos en toda la Ribera. (Poncitlán) es el municipio con más necesitada de obras, de caminos, servicios médicos, nutrición, prevención, salud, recolección de basura, drenajes, etcétera. Por eso implementamos que la brigada fuera ecologista. Actualmente estamos trabajando con las comunidades para hacer un proyecto de reciclaje, concientizando a la gente para que sepan que sus residuos valen, si los sabemos utilizar.

“Hemos trabajado en promedio con unas tres mil personas simultáneamente en toda la Ribera. En las comunidades hay voluntad, solamente falta información y un poco de recurso, para poder echar a andar esto; la gente está en disposición”, dijo Anita Torres. Más información en el Facebook: Brigada Estatal de Protección Civil del Estado J. Trinidad.

Cojumatlán de Regules, Michoacán, trabaja por el saneamiento del Lago

Al Noroeste del estado de Michoacán se localiza el Municipio de Cojumatlán, poblado que colinda con el Lago de Chapala. “Somos un municipio donde desembocan los Ríos Lerma, Santiago, Zula y todos desembocan en el Lago de Chapala. Los ríos vienen muy contaminados; desde el Estado de México en una población que se llama Lerma, de ahí viene el nombre del Río Lerma. Allá empieza la contaminación del agua, luego pasa por todas las poblaciones, donde tengo entendido que no hay ni una sola planta de tratamiento, ni por excepción; peor, cuando pasa por la refinería de Salamanca, y por La Piedad que es una ciudad dedicada cien por ciento a la porcicultura y así, pasa por los ranchitos, pueblos grandes y la contaminación viene a dar al Lago de Chapala.

“Alrededor del Lago de Chapala, tengo entendido que ningún municipio tiene planta de tratamientos de aguas residuales y algunos que si las tienen, las tienen paradas. Entonces el Lago resiste mucha contaminación, eso afecta al pescado y afecta a la población en general. En Cojumatlán el índice de enfermedades derivadas del agua contaminada, provoca cáncer y muchas cosas,”, señaló el actual Presidente Municipal de Cojumatlán, Enrique Mújica Sánchez.

Acciones y no palabras

“Desde la comunidad de Petatán, Santuario de los Pelicanos Borregones, ya metimos el drenaje por el anillo periférico. No tengo nada que ocultar, todas las poblaciones descargamos los deshechos en la laguna, no es un secreto, pero nosotros ya empezamos a solucionar el problema. El siguiente paso es poner un contenedor que reciba los residuos. – El tanque es un “contenedor inteligente”- tiene un mecanismo que permite que todos los desechos se degraden en automático y se limpia cada 25 años. Seríamos punta de lanza en la cuestión ecológica, pioneros y ojalá otros municipios lo apliquen. Hay que parar la contaminación del Lago”, dijo el entrevistado. Para este proyecto, el Gobierno Federal autorizó la inversión; sin embargo, el edil aclaró que la ayuda se detuvo por los sismos en el sureste del país, en septiembre de 2017.

Otro problema de la región, señaló Mújica Sánchez son los desechos que se generan en las diferentes fileteadoras de pescado. Al respecto, el munícipe explicó que a través de una planta se pretende hacer un aprovechamiento integral del esqueleto del pescado para transformarlo en harina. La siguiente etapa será trabajar con el lirio acuático para producir composta y otros derivados, ya que la planta se podría instalar en la parte sur de la isla de Petatán. “Hemos visto las fábricas de harina de pescado que hay en Colima, en el municipio de Jamay en el vecino estado de Jalisco, de ahí que estemos bien documentados en cuanto a lo que se pretende para Cojumatlán”, dijo el edil.

Actualmente, el desperdicio de los peces es consumido en la temporada por los pelícanos borregones, pero cuando estas aves migratorias regresan a Canadá los desechos son arrojados al Lago, en donde sin un tratamiento adecuado generan un problema de salud que se traduce en contaminación del agua, de ahí que la planta vendría a resolver dicho problema.

En Michoacán, únicamente el 39 por ciento de las aguas residuales son saneadas, debido a que sólo 40 demarcaciones de los 113 municipios de la entidad cuentan con plantas tratadoras propias, así como sistemas de separación de aguas que permiten la reutilización del vital líquido.

Tuxcueca. Amor, voluntad y trabajo

“Con amor y voluntad: Tuxcueca se mueve”, es un grupo de personas residentes de la Región Sureste del estado de Jalisco dedicadas a limpiar las calles, arreglar jardines, escuelas y limpiar el Lago de Chapala. “No estamos constituidos legalmente, solamente trabajamos de voluntarios, nuestro tiempo libre lo dedicamos a esto”, señaló Arnulfo Cuevas Pulido, comerciante y uno de los coordinadores del movimiento.

El entrevistado relató que hace diez años, el Presbítero Raúl Jiménez López, entonces designado al Templo de San Bartolomé Apóstol, organizó a las catequistas quienes empezaron a trabajar altruistamente por la comunidad; sin embargo, malentendidos acabaron con el grupo. Nuevamente, en 2016, un equipo de ocho personas se organizó e inició a trabajar para hacer de Tuxcueca un pueblo turístico; también, desean rescatar las aguas termales de la región.

Además, se han unido más de 50 personas que colaboran en las acciones de limpieza. “Se invita al pueblo en general, los que tenemos tiempo vamos, otros aportan económicamente”, dijo Arnulfo Cuevas y agregó que entre los integrantes se encuentran maestros, negociantes, adultos mayores, amas de casa, jóvenes y niños. De acuerdo con el informante, en Tuxcueca el ocho por ciento de la población se dedica a la pesca.

“Esto te motiva a seguir adelante; todos le apostamos a Tuxcueca”, dijo el activista y resaltó la labor del Ayuntamiento local, por sumarse y “poner su granito de arena”. Más información del movimiento en el Facebook: “Con amor y voluntad: Tuxcueca se mueve”.

El Salto. Concientizar y actuar ante la contaminación

El río Santiago, también llamado río Grande, es el segundo más largo de México y uno de los más importantes de la zona. Recorre los estados de Jalisco y Nayarit, atravesando varios municipios, como El Salto; ubicado a 25 km al sureste de Guadalajara.

La Parroquia Madre Admirable, en El Salto, Jalisco es una comunidad comprometida con el medio ambiente y que trabaja por la salud de los pobladores. El Presbítero Luis Gerardo Pérez Bautista, actual Vicario, señala que el tema de la contaminación del río Santiago se conoce y se atiende. “Contaminación que las mismas empresas están ocasionando al derramar sus líquidos contaminantes al río. Sabemos que uno de los elementos, como el mercurio, está activo de una manera gravosa. En un estudio que se hizo en las escuelas a todos los niños menores de 13 años, se encontró que su respiración es del 80 por ciento, por la contaminación que están respirando continuamente en El Salto”.

Al respecto, la comunidad parroquial realiza acciones para disminuir la contaminación; evitan usar platos y vasos desechables y fomentan el uso de jabón biodegradable. Además, a través de asambleas se está apoyando e informando a nivel decanal. El Decanato de San José del Castillo, al que pertenece la Parroquia de El Salto, está integrada por 13 sacerdotes; esperan pronto reunirse con el edil del municipio para exponer los problemas de la contaminación.

“La salud de los miembros de la comunidad, de la mayoría es precaria, sobre todo en cuanto a enfermedad renal. Aunque se están tratando las aguas, no alcanza para limpiar todas; tenemos una deficiencia, el abasto de agua y la gente siempre tiene que estar comprando pipas de agua. Cada mañana, amanecemos con más contaminantes, incluso se observa espuma contaminante flotando.

“Estamos buscando algunas acciones sociales, para concientizar a las personas en no utilizar ciertos elementos que les puedan hacer daño. Se está planeando un programa para la reforestación y limpiar calles. También, estamos formando a la gente en el tema de ecología. El nivel estudio de la mayoría de las personas es la secundaria; actualmente los chicos que estudian, el bachillerato o una licenciatura, buscan trabajo fuera de aquí, porque las empresas no quieren gente de El Salto”, señaló el Padre Luis Gerardo y agregó que tratan de inculcar una buena alimentación a los fieles para evitar enfermedades.

Interés y preocupación de la Iglesia

La Pastoral de Ecología y Medio Ambiente, dependiente de la Comisión Diocesana de Pastoral Social, de la Arquidiócesis de Guadalajara, mantiene estrecha relación con el Foro Socioambiental GDL, y otras asociaciones y activistas que trabajan a favor del cuidado de la “Casa común”.

“En la Iglesia no solo hay el interés sino que directamente se está apoyando en los diversos campos en todo lo que se puede. En nuestras reuniones como Comisión Diocesana, se participa lo que se está haciendo en cada sección, se plantea la problemática y se buscan soluciones. Nos toca atender el tema en lo personal y en las comunidades impulsar lo que es bien para nosotros”, señaló el coordinador de la Pastoral de Ecología y Medio Ambiente, el señor Cura Miguel Espinosa Villanueva, párroco de San Francisco, Las Pintitas. Además, el presbítero manifestó que el Cardenal José Francisco Robles Ortega, Arzobispo Metropolitano, está al tanto de la situación que se vive en la Ribera de Chapala, en Cajititlán y en El Salto.

About Rebeca Ortega

Check Also

CultivArte. Literatura, música sacra y religiosidad popular

Pbro. Tomás de Híjar Ornelas El  martes 23 de octubre de este 2018, a las …

El vientre materno, el espacio más bendecido

Hermanas, hermanos en el Señor: El Hijo de Dios se encarnó en el seno virginal …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *