Guadalajara, ciudad de 476 años

Pbro. Armando González Escoto

El próximo 14 de febrero la ciudad de Guadalajara cumple 476 años de haber sido fundada por sesenta y dos familias españolas y fervientemente católicas, decididas a construir su futuro y su ciudad a miles y miles de kilómetros de su país natal. De esas familias surgió la sociedad católica que a lo largo de ya casi cinco siglos ha seguido conservando, ampliando y construyendo Guadalajara.

En esta larga navegación son muchos los retos que ha afrontado la ciudad, desde las inclemencias del tiempo, de las epidemias y hambrunas de la época virreinal, a las interminables guerras del siglo XIX y las que vinieron luego de la revolución maderista hasta desembocar en la terrible persecución religiosa que corrió de 1914 hasta por lo menos 1935.

En los años recientes, la comunidad tapatía, cada vez más débil, ha debido observar la irrupción de nuevos modelos sociales y el triunfo de nuevas minorías con agendas políticas, sociales y culturales muchas veces contrastantes con la identidad de los tapatíos, particularmente con la llegada del llamado “movimiento ciudadano”, partido político que subió al carro de la administración municipal un notable número de personas tal vez con maestrías y hasta doctorados en urbanismo, pero por completo ajenas y aún contrarias a lo que es la cultura tapatía. Cultura que desconocen y con la cual están muy lejos de identificarse, por eso han contribuido tan intensamente a su destrucción, sobre todo en estos tres últimos años, aunque mucho de lo que ocurre comenzó a avizorarse en administraciones anteriores, tanto priístas como panistas.

El problema de fondo no es, sin embargo, estos y tantos otros agravios hechos a la ciudad, a sus tradiciones y a su cultura, sino sobre todo, la permanente actitud de apatía, ignorancia y conformismo de quienes son herederos del patrimonio cultural de Guadalajara, y que al parecer han decidido dejarlo todo en manos de los vándalos; esos nuevos invasores que lo mismo pintarrajean fachadas, que desarrollan proyectos urbanos que no encajan en lo absoluto ni mucho menos respetan la identidad de nuestra ciudad. Son como niños torpes que se empeñan en embonar figuras cilíndricas donde deben ir cubos, y al no poder hacerlo, en lugar de intentar con otras figuras, las meten a martillazos.

Desde luego el asunto no es la simple incursión de un nuevo partido político que al principio pretendió no serlo, toda vez que se publicitaba como “movimiento” y además, “ciudadano”, es decir, no de políticos. Al respecto es muy interesante advertir que, ahí donde dicho partido tuvo como líderes a genuinos ciudadanos que no se habían contaminado con ningún partido, los resultados han sido mucho mejores, un ejemplo de esto es el municipio de Zapopan, por más que la perfección siga siendo un ideal difícil de alcanzar.

Cuantos nacieron o decidieron vivir en Guadalajara, en este su cumpleaños, regalémosle el compromiso de trabajar seriamente por conocer, divulgar, rescatar y defender su patrimonio cultural, es por el bien de todos.

About Rebeca Ortega

Check Also

Entrevista: ¿Se puede perdonar la infidelidad en el matrimonio?

Gaby y Francisco, protagonistas de la película El Mayor Regalo, comparten su experiencia de vida, …

Regresó a la casa del Padre, Mons. Salvador Flores Huerta, Obispo Emérito de la Diócesis de Ciudad Lázaro Cárdenas

Redacción ArquiMedios A través de un comunicado, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM)  informó que el viernes …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *