Con ley, sin ley o a pesar de la ley: El amor es la solución

Dip. Norma Edith Martínez Guzmán

Mucho se ha hablado de la NOM-046. Nos referimos a ella como un ícono del aborto en nuestro Jalisco, una amenaza tan gigantesca como etérea,  incomprensible.

Quizá el lector haya asistido a manifestaciones contra la NOM 046 o ha platicado de ella con amigos, con familia, advirtiendo que podría estarse matando a nuestros niños no nacidos en Jalisco si no la detenemos.  Otros quizá, no han escuchado hablar de ella; pero sin duda, si se les informara que es una ley abortiva, bastaría para que preguntaran, ¿Qué podemos hacer?

Hace algunas semanas se realizó una manifestación contra dicha NOM 046, en Guadalajara. Con mucho gusto y convencimiento, participé en ella. Las consignas que gritaban por su cuenta algunos manifestantes, me hicieron percatarme de la necesidad que tenemos de información. Algunos gritaban que querían que el Gobernador la prohibiera; otros decían que los diputados eran los culpables; otros más, urgían a que no fuera aprobada. Lo cierto es que ni los diputados, ni el gobernador, pueden hacer cambio alguno, que la NOM 046 ya está aprobada y que los objetivos realmente estratégicos –los criterios de la Secretaría de Salud local, de la Ley Federal de Metrología, de la organización de las NOM por parte de la Secretaría de Economía, los de  la subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud y de la dirección General del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva- se fueron ilesos.

Lo curioso es que la Sociedad, guiada por organizaciones aparentemente en defensa de la familia, han solicitado amparos, presentado controversias, recolectado firmas electrónicas, pero los instrumentos jurídicos clave y las personas a cargo realmente de esta NOM –que es solamente una entre al menos 8 que impulsan la Cultura de la Muerte- jamás han sido ni exhibidas, ni se les ha pedido cuentas, ni se les ha tocado un solo cabello. Lo normal es pues, que sigan actuando.  Es necesario pues comprender qué es la NOM 046 antes de seguir adelante. Por supuesto es necesario también plantearnos qué es lo que realmente queremos pastoralmente.  Pongamos dos escenarios: en el primero, el objetivo de esta causa por la vida es que no haya leyes contrarias a la vida; en el segundo, el objetivo es que nuestros fieles y familias, comprendan el valor de la vida y el daño del aborto en la mujer. Ciertamente ambos están tremendamente ligados, pero, ¿cambiarían las estrategias de poner uno de los dos como principal objetivo en lugar del otro?

En concreto, respecto a la NOM 046, hay dos puntos de partida que definitivamente debemos conocer:

  1. La NOM 046 no es de Jalisco; es nacional –e incluso un modelo que irrumpió al mismo tiempo en todo Latinoamérica-.
  2. El aborto en Jalisco es llevado a cabo en un 80% por jóvenes de familias católicas, con o sin NOM 046.
Norma Edith Martínez Guzmán, Diputada Federal del partido Encuentro Social.

Dicho lo anterior, ¿Qué es entonces la NOM 046?

Una norma oficial mexicana es una norma obligatoria, emitida por el Poder Ejecutivo, mediante su facultad reglamentaria, y por tanto está por debajo de las leyes. La Secretaría encargada de aplicar la ley que regula las NOM (Ley de Metrología y Normalización) es la Secretaría de Economía. Cada Secretaría, sin embargo, es responsable de las NOM que tienen que ver sus temas, a través de Comités y Subcomités Consultivos. En este caso, la norma se derivó del Subcomité de Salud Reproductiva, dependiente a su vez del Comité Consultivo Nacional de Normalización de Prevención y Control de Enfermedades.  Dicho Comité se encuentra Coordinado por el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, de la Secretaría de Salud.

Toda norma debe ser revisada cada 5 años. De ahí, debe ser notificado su anteproyecto de modificación, o simplemente informar que fue revisada. Si esto se omitiera, dicha norma pierde su vigencia y debe ser publicada su cancelación. En el caso de la NOM 046, la última modificación se realizó el 11 de marzo de 2016. Por tanto, podríamos desde ahorita esperar un nuevo golpe a favor del aborto –o la cancelación de esta norma si sabemos orar, estudiar y actuar- alrededor del año 2021-2023 (generalmente la revisión tarda dos años).

Originalmente se llamaba NOM-190-SSA1-1999, Prestación de servicios de Salud. Criterios para la atención médica de la violencia familiar, publicada en el DOF el 8 de marzo de 2000, que si bien no contemplaba explícitamente el aborto, establecía dar al paciente “alternativas” justo en el numeral en que actualmente se encuentra el aborto. Sí contemplaba la NOM-190 la anticoncepción de emergencia administrada por el personal médico de forma obligatoria. En el año 2004, al revisar la NOM-190, se propuso la objeción de conciencia acerca de la anticoncepción de emergencia, pero las organizaciones feministas radicales, que ya formaban parte de dicho Subcomité Consultivo[1], se inconformaron y presionaron fuertemente, hasta lograr en esa misma revisión, incluir el aborto. En realidad jamás debió haberse propuesto la objeción de conciencia en dicha NOM, pues ya estaba contemplada en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, y lo único que se logró fue la reacción contraria. Los mismos “estrategas” que propusieron esa mala estrategia son los que ahora invitaron a presentar Amparos, como solución contra la NOM 046.

El antecedente de todo este tema, la NOM 046, es el debate sobre las “excepciones” al aborto en el Código Penal Federal, en los años 90’s. En ese debate, a muchos se les olvidó que no se trataba de discutir si a veces sí era lícito el aborto o no (debate clarísimo pero a la vez polarizante y confuso), sino de lo que se trataba era de enfatizar que el código penal ya regulaba las excusas absolutorias, excluyentes de responsabilidad y causas de inimputabilidad para cualquier delito, incluido el aborto. NO HABÍA POR QUÉ DISCUTIR SI HABÍA EXCEPCIONES O NO AL ABORTO. Admitir el debate era ya perder, pues era tan absurdo como admitir que un artículo del código penal autorizara al padre de familia a asesinar al ladrón que amenazara su hogar y su vida. No era necesario.

Alrededor de esos años (1995-2004), el Centro de Derechos Reproductivos, un despacho Neoyorkino, con amplios recursos y alcance internacional, que se dedica a promover el aborto y la cultura de la muerte en el mundo, implementaron en Latinoamérica una estrategia de fact-finding, enmarcada en 4 casos muy concretos: 1) MM vs. Perú (1996), 2) María Marenita Maestanza Chávez vs. Perú (1999), 3) MZ vs. Bolivia y 3) Paulina Ramírez vs. México (2002). En dicha estrategia participó la organización filial del Centro de Derechos Reproductivos en México, CLADEM, así como organizaciones locales según el caso: CEJIL, DEMUS Y APRODEH en Perú, y por parte de México, Alaíde Foppa y Epikeia. En un documento del CDR, titulado “Los Derechos Reproductivos en el Sistema Americano de Derechos Humanos”, de folio interno B026S, dan cuenta de ello.[2]

No terminando ahí, estas organizaciones, -GIRE y CDR- publicaron dos años después el documento “Paulina 5 años después.” Es sumamente significativo, que el documento se haya publicado en el año 2004, justo en el año en que debía renovarse por ley -período quinquenal- la NOM-190-SSA1-1999. El estudio de las NOM como medida legal, venía haciéndose por el CDR, en todo latinoamérica, como lo indica su documento, desde 1997.  Como era de esperarse, el Subcomité que revisaría la Norma en cuestión, estaba lleno de organizaciones proaborto, coordinadas remotamente por el CDR, y ese año la NOM-190-SSA1-1999, era sustituida por la NOM-046-SSA2-2005, “Violencia Familiar, Sexual y contra las Mujeres. Criterios para la Prevención y Atención.” Lo sucedido después, la introducción de la interrupción del aborto en la NOM, ya lo conocemos. La publicación, el 16 de abril de 2009, iniciaba su vigencia, con los siguientes elementos:

  1. Inclusión de aborto médico legal.[3]
  2. La administración inmediata de la anticoncepción de emergencia (ADE).
  3. La posibilidad de aborto legal para menores de edad, con la solicitud de sus padres o tutores.
  4. Obligación de las instituciones del Sistema de Salud de contar con personal capacitado en aborto médico, no objetor de conciencia, y con la infraestructura adecuada.

Esta NOM es totalmente obligatoria para casos de violación.  Gracias a otro grave error jurídico provida en la defensa del Código Penal en los 90’s, ello no iba en contra de ninguna ley, incluso en los Estados en los que la vida estaba blindada. Antes de poder afirmar que la NOM 046 iba en contra de la ley, había que retomar ese error, y corregir el código penal federal. Al atacar una NOM así mediante amparos, en el 2009, lo que se generó fue que los tribunales confirmaran que era totalmente legal, que obligada también a los hospitales privados.

En la siguiente revisión quinquenal, la del 2014, publicada en el 2016, “añadió” dos elementos tremendos a la NOM 046: el supuesto derecho de los adolescentes, para decidir abortar sin permiso de sus padres, y el derecho de las víctimas de violación a no comprobar dicho delito en su persona.  Lo más importante aquí es notar un hecho que es la clave de todo: LA NOM 046 NO AÑADIÓ REALMENTE NADA EN EL 2016. LA LEY DE VÍCTIMAS EN EL 2013 Y LA LEY DE NIÑOS DEL 2014, ESTABLECIERON LAS BASES DE ESAS MEDIDAS.

Es decir, cuando se decidió que las niñas de 12 años pudieran abortar, no fue en la NOM del 2016, sino cuando se aprobó la ley de niñas, niños y adolescentes en el 2014, dos años antes; cuando se aprobó que no se comprobara el delito de violación para acceder el aborto, fue en el 2013, cuando se aprobó el artículo 5 de la Ley de Víctimas, que además contiene el germen del siguiente golpe, en el 2021. Lo anterior también implica que si antes el Amparo era la peor vía contra la NOM, ahora era un suicidio, pues el argumento de que un reglamento está por debajo de la ley era improcedente, pues efectivamente el reglamento “NOM 046” iba totalmente acorde a la Ley. En el caso de la Ley de niñas, niños y adolescentes, hubo quienes lograron tumbar la mención a los derechos sexuales y reproductivos, pero no tuvieron inconveniente en mantener la autonomía absoluta de los niños respecto a sus derechos. Las albóndigas son más importantes que el caldo. En el caso de la Ley de Víctimas, ni ‘pero’ dijo nadie, pasó con todo y todo.

Finalmente, otra ley esencialmente implicada en el daño que nos hace la NOM 046, es la Ley Federal de Metrología y Normalización. Esa Ley, aprobada en el 92 y reformada estructuralmente en el 97, contiene una serie de procesos que son clarísimamente inadecuados en lo técnico, permitiendo así el abuso en la elaboración de las NOM; abuso que vemos claramente en la 046, pero que también existe en la 001, 007, 009, 014, 032, 034, 047, etc.  Una Norma Oficial Mexicana o en general, cualquier herramienta de Normalización (protocolos, normas técnicas o cualquier otro nombre), conforme a los estándares de la OMS, jamás debería ponerse a consulta por instituciones privadas, como lo venimos haciendo en México. Es por ello que organizaciones como IPAS, terminan haciendo uso de la facultad reglamentaria –exclusiva del Estado- emitiendo su voto a favor de una norma que le beneficiará con millones de dólares en ganancias por la venta de aparatos abortivos.  Otro error de esa ley es la falta de claridad en materia de instrumentos de evaluación e índices de verificación de cada norma, yendo así en contra incluso de la Tercera Parte del Tratado de Libre Comercio, y de los acuerdos de la OMS sobre obstáculos técnicos al comercio (toda NOM se rige por los criterios internacionales de normalización en el comercio, y en México la autoridad es la Secretaría de Economía).

Finalmente, para completar el panorama, el anterior Secretario de Salud, Antonio Cruces Mada, emite los criterios para aplicar la NOM 046, los cuales facilitaron tremendamente la aplicación sin miedo de la norma, y la presión a los médicos y hospitales que aún se mantenían reacios a cumplirla. Estos criterios, en su última página, contienen el formato que la adolescente firmaría, sin más preguntas o requisitos, para ejecutarse un aborto. Todo ello acompañado por puntos de acuerdo, uno del 25 de octubre del 2016, firmado por los diputados de PRI, MC y Verde, exigiendo al gobernador aplicar la NOM 046 y el otro, el que tomó la iniciativa, días antes del 13 de octubre de 2016, del independiente Pedro Kumamoto y Saúl Galindo, exigiendo la aplicación de la norma abortiva.

Todo lo anterior, arroja como resultado, una norma obligatoria, por la que una niña de 12 años puede mentir, afirmar que fue violada, solicitar un aborto, recibirlo gratuitamente en cualquier centro de salud público o privado, y regresar a su casa como si regresara del cine. Sus papás jamás sabrían –sólo contemplarán el desmoronamiento posterior- a dónde fue, qué hizo, y sobre todo, qué le hicieron.

En resumen, y volviendo a los dos precedentes establecidos arriba, podemos sintetizar lo que está ocurriendo:

  1. Una norma obligatoria, hecha en la secretaría de Salud Federal, y favorecida en Jalisco por la Secretaría de Salud y el Instituto Estatal de las Mujeres (elaboración de una guía para las adolescentes), que establece el acceso al aborto para menores de edad, sin autorización de sus padres.
  2. Una norma oficial mexicana con muchísimas deficiencias técnicas, pero respaldada en leyes federales, cuyo único punto jurídico de quiebre fue errado y dejado atrás, cuando se aceptó el debate sobre las excepciones al aborto.
  3. Una norma que no depende de los diputados, sino del Presidente, y más en concreto de la Secretaría de Salud, y que debía ser abordada no de forma aislada, sino como un tema más general, “LAS NORMAS MEXICANAS DE SALUD”, pues son muchas las que facilitan el aborto y la eugenesia, y adolecen de los mismos errores técnicos, errores que son muchísimo más claros y fáciles de atacar –y derrumbar la norma- que las consideraciones de fondo sobre derechos humanos.
  4. Una norma que no es nueva, y que no contiene por sí sola la fuerza para destruir vidas en nuestro estado. Es decir, el aborto se comete a granel en Jalisco, no por la NOM, sino por principios, sofismas, criterios, actitudes y posturas inherentes a nuestra sociedad y educación, que no han sido cuidados en las últimas dos generaciones. Prueba de lo que comento es que ahora mismo, por la Ley de niñas, niños y adolescentes, nuestro hijo podría demandarnos para poder fumar marihuana sin que pudiéramos evitarlo, y sin embargo no lo han hecho. La ley no es lo determinante, sino la cultura, la educación, la familia. La NOM 046 no es lo que determina el aborto en Jalisco.
  5. Los abortos se han cometido aún antes de la NOM, y ahora después de la NOM los procedimientos abortivos han sido exactamente los mismos: misoprostol con mifepristona en altas dosis, con procedimientos de complicidad entre hospitales y autoridades. Por supuesto, si la adolescente preguntara qué necesita para abortar, la respuesta es una firma; si prefiriera en ese momento no abortar, a los meses tendría que llevar la autorización de los padres para el procedimiento, o no le permitirían tener a su bebé.
  6. El aborto en Jalisco, además, se cuenta con evidencias claras, contundentes, con testimoniales y evidencia física, de la surrealista falta de seguridad e higiene en que se sumergen las mujeres que acuden al aborto. Sobredosis de misoprostol, aparatos con aditamentos desechables que son usados una y otra vez con varias mujeres, sin desecharse ni esterilizarse, etc. Por si fuera poco, los sufrimientos emocionales posteriores, por el síndrome post-aborto, ni siquiera en sueños son considerados jamás por el Sistema de Salud.

Ante este panorama, podríamos comenzar a dilucidar mejores soluciones para este tremendo problema, y comenzar a entender, que nuestra postura no concuerda con nuestros principios e intereses reales. Nuestra postura ha sido contra la NOM 046, pero nuestro interés real ha sido y debe ser la vida de esos niños y la salud física y emocional de nuestras hijas. Lo que sucede es que hemos elegido mal la postura, pues no es la NOM 046 el único problema, ni mucho menos el más tremendo o el estratégico para abanderar la lucha por la vida; y además, la manera de abordar la postura, -no aún el interés real- no ha sido históricamente la acertada. Dios es grande, y a través de iniciativas de muchas grandes personas de bien, ha guiado nuestros anhelos y ha permitido que los errores de algunos no tan bien-intencionados no sean tan trágicos como parecía que podrían haber sido; sin embargo, nuestra responsabilidad como Hijos de Dios, Católicos, Padres de Familia, Personas en comunión con el hermano, y promotores del Bien y la Verdad, no se agota en buenas intenciones. Debemos ser cautos, debemos ser lo más efectivos que podamos, debemos orar profundamente, formarnos cabalmente y actuar sin cansancio. Pero siempre, sabiendo que el triunfo es de Dios, y que la Gracia siempre debe ser el timón que brinde el 99% de la efectividad a nuestras obras. Es por ello que, tras el análisis que comparto, sugiero humildemente algunas pautas:

  1. Invertir la mayor cantidad de los esfuerzos en orientar los corazones de nuestros hijos hacia el amor. Hacerlos sentir amados, jamás solos. Hacerles saber que siempre estaremos a su lado, a pesar de sus decisiones; pero que jamás la soledad, el miedo o la desesperación deben ser los que guíen esas decisiones. No queremos leyes provida; queremos personas que amen la vida de cada persona humana.
  2. Reorientar los esfuerzos educativos de nuestros colegios, hacia una sexualidad orientada al amor. Sí es necesario que las escuelas y colegios suplan las carencias de algunas familias, sabiendo que no todos los papás podrán orientar adecuadamente a sus hijos. ¿Podríamos garantizar que al menos los colegios católicos, sin miedo, sin omisiones, enseñen a amar a sus alumnos, nuestros hijos? Esto es más urgente, que tumbar la NOM 046.
  3. Identificar el problema de la NOM como un problema de mala regulación de normas oficiales mexicanas en general.
  4. Identificar claramente a las personas involucradas en la toma de decisiones respecto a las NOM, y respecto a la NOM 046.
  5. Cabildear, dialogar, acercarse, presionar mediante negociaciones colaborativas, al mismo tiempo que se presiona en la calle.
  6. Dejar definitivamente las estrategias legales perjudiciales (amparos, controversias, etc.), pues además han generado jurisprudencias a favor de la NOM.
  7. Tomar nuevas estrategias legales, enfocadas en cuestiones técnicas, como los índices de verificación, la ilegalidad de la consulta de normas oficiales por particulares, la teoría del delito y el carácter exclusivamente judicial de su proceso, la distribución de competencias, etc.
  8. Unir y robustecer lo más posible esfuerzos en dos sentidos:
    • Reformar la ley federal de metrología y normalización, a fin de colocar candados técnicos a los abusos de las normas oficiales de los últimos años.
    • Influir en la llave del problema más fácil y evidente de todas: si no se revisa la NOM, al cabo de 5 años, se cancela su publicación. Pensará el lector, “suena fácil, pero qué complicado sería que la Secretaría de Salud lo permitiera”. En efecto no sería fácil, pero ¿no valdría la pena conjuntar ahí todos nuestros esfuerzos, sabiendo que esa solución sí sería definitiva?
    • Preferir las soluciones efectivas, antes que las mediáticas.

La NOM 046 es un problema que tiene que ver con nuestras hijas, con nuestros nietos. No sólo se trata de aborto, se trata de destrucción del tejido social, de la capacidad de amar presente y futura de nuestras hijas, de su felicidad más profunda. Elegir los mejores medios y darle solución no es pues ocioso. Cuando se trata del daño de por vida que el aborto hace a nuestras mujeres no cabe la frase “el intento se hizo.” Cuando nuestros nietos podrían ser asesinados, y nuestras hijas podrían ser engañadas para que sea su mano la que los aniquile, no se puede vivir engañados. ¿Por qué no gritaron los partidos, grupos o personas provida en el 2013 ó 2014 contra la raíz de esto? Sólo Dios sabe, pero sí sé de buena fuente que quizá hay quien prefirió batallas más fáciles, pero que redituaban mejor en los medios.

Los papás no somos mediáticos, no queremos salir en los triunfos, sólo queremos que nuestros hijos sean felices. La solución pues, está en nuestras manos. Oremos, formémonos, actuemos, pero sobre todas las cosas, amemos a nuestras hijas, para que puedan amar a sus hijos; amemos a nuestros hijos, para que jamás sean la causa de esta tragedia, sino la fortaleza del amor que sostenga nuestras futuras familias, con, sin o a pesar de cualquier ley.


[1] Comité Promotor de la iniciativa por una maternidad sin riesgos en México, Grupo de información en reproducción elegida, Asociación mexicana contra la violencia a las mujeres, Católicas por el derecho a decidir, Foro nacional de mujeres y políticas de población, etc.

[2] http://www.iidh.ed.cr/comunidades/derechosmujer/docs/dm_interinteres/los%20der%20rep%20en%20el%20si%20crlp.pdf consultado el 01 de abril de 2016, páginas 12 a 17.

[3] La legislación local aplicable sí hace referencia, prácticamente en todos los estados, al aborto por violación como una conducta que, aun siendo delito, no se puede ser sancionada (inimputable), y por tanto sí está previsto en la legislación; sin embargo, al ser un delito, las medidas para quienes incurrieran en esa causa de inimputabilidad son atribución del poder judicial, y no del ejecutivo. Una NOM es del poder ejecutivo, por lo tanto, no puede prever jamás, como “atender adecuadamente” un delito, cuando no puede ser sancionado. Por sentido común -y jurídico- esto lo debería hacer un juez.

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