El Power black: de las panteras negras al Rey de Wakanda

 

Fabián Acosta Rico

La película de Pantera Negra pone en celuloide el deseo de grandeza y poder de un pueblo que nació esclavo y que sufrió, tras la Guerra de Cesión, todavía varías décadas  de segregación y discriminación… para sobrellevar la opresión, nada como el paliativo de la música; sí la música sirviendo de catalizador de sueños.

Con el Reggae, las muchedumbres negras se solidarizaron con un desolado soberano africano cuyo reino fue aplastado por la bota fascista. El León Negro, Haile Selassie, asunto al trono de Utopía en 1930, gobernó el único pedazo de África que no había sucumbido a las potencias colonizadoras. Black Panter, rey de Wakanda, le rinde homenaje a este personaje dueño y señor de un anhelo colectivo: la unificación de todos los negros bajo un solo imperio situado en  África.

Pero el Continente negro está a un océano de distancia y la realidad del afro-americano resultaba menos legendaria y utópica. Para los años sesenta, los descendientes de los otrora esclavos vivían hacinados en guetos sumidos en la criminalidad, el alcohol, la droga y la prostitución. Como respuesta salvadora a esta marginación surgió una guerrilla urbana: los Black Panters. Luchadores sociales y combatientes activos, las panteras negras depuraron sus comunidades, abrieron escuelas y organizaron a su gente para ser autosuficientes. En Black Panter esta insurgencia urbana quedó personificada en un luchador que combatía, con sus reflejos felinos y fuerza incrementada, a criminales y súper-villanos; tómese en cuenta que el soberano de Wakanda y miembro de los Avanger fue uno de los primero superhéroes negro creación del Homero de las historietas, Stan Lee.

La película y el personaje de Black Panter evocan significados y anhelos étnicos e históricos de una raza que, sin perder su identidad tribal, se imagina capaz de igualar o incluso superar a sus otrora opresores gracias a su ingenio y a una montaña de vibranio, el segundo metal más duro del universo Marvel, capaz de absorber y re direccionar la energía cinética. La película de Black Panter puede entretener y emocionar a todo púbico pero necesita uno haber nacido negro para conectar con toda su carga simbólica y emocional; oculta en la alegoría de un rey de ficción con poderes tribales que gobierna una ciudad de folclórica tecnología africana.

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