Los derechos humanos y la simulación política (parte II)

Las campañas electorales para presidente de México y para gobernador de Jalisco acaban de comenzar y unos de los temas más álgidos de la agenda de campaña será la vigencia de los derechos humanos.

Jorge Rocha

La semana pasada hablamos que la simulación de la clase política mexicana era uno de los factores que de manera determinante provocaban que a pesar de los recursos institucionales disponibles (leyes, organismos y presupuestos) destinados a la educación, promoción, defensa y vigencia de los derechos humanos; el país estaba experimentando una grave crisis de derechos humanos, asunto expresado por propios y extraños, por activistas, académicos y organizaciones internacionales.

Las campañas electorales para presidente de México y para gobernador de Jalisco acaban de comenzar y unos de los temas más álgidos de la agenda de campaña será la vigencia de los derechos humanos, sobre todo aquellos ligados a la seguridad ciudadana. Una de las claves para evitar que esta simulación continúe, será el análisis y la exigencia a los candidatos en varios aspectos, que enseguida planteo:

Primero, tendremos que revisar los “cómos” específicos de los planteamientos de los candidatos para efectivamente garantizar la vigencia de derechos, es decir, cómo lograrán que las mujeres tengan pleno acceso a sus derechos o cómo todas y todos los mexicanos contarán con el derecho a la salud; y en el caso de la inseguridad, verificar que las propuestas de solución sean efectivas y compatibles con el respeto de los derechos humanos. Por muchos años se instaló la idea de que defender derechos implicaba ser laxo en las tareas de seguridad, no es así, una adecuada y efectiva estrategia de seguridad, implica la vigencia de los derechos humanos.

Segundo, para evitar la simulación antes descrita, los gobiernos estatales y nacional deberán asumir, con todos sus alcances, las recomendaciones que por años han hecho los organismos internacionales de derechos humanos a nuestro país. Desde la década de los años noventa México ha sido objeto de múltiples señalamientos en esta materia y los gobiernos desde ese momento hasta ahora, se han resistido a acatar tales recomendaciones. Esta forma de proceder tiene que cambiar radicalmente y de una vez por todas se tienen que asumir de forma completa los compromisos derivados de estos señalamientos.

Tercero, los nuevos gobernantes deberán comprometerse a propiciar una auténtica autonomía de los organismos públicos de derechos humanos, que no en pocos casos, sólo han sido agencias de colocación de la clase política. Esto implica que estos espacios se ciudadanicen de manera radical y que efectivamente las comisiones estatales de derechos humanos se tomen en serio su tarea, y que un día sí y el otro también, exijan a las autoridades que respeten los derechos humanos de la población. Por lo que ha sucedido en los últimos días, parece que la actual Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco quiere transitar a esta forma de proceder.

Cuarto, el impulso a la creación de una cultura de derechos humanos y paz es fundamental para crear los cimientos de una sociedad donde efectivamente se respeten los derechos y se diriman los conflictos de forma pacífica, esto implica que saquemos el tema de los derechos humanos de la arena judicial y que lo coloquemos también en el espacio educativo y de los medios masivos de comunicación. Es fundamental que la educación básica tenga como uno de sus temas transversales a los derechos humanos y que en los medios masivos de comunicación se tengan como principio orientador la divulgación de los derechos humanos. La tan necesaria reconstrucción del tejido social, tiene como uno de sus soportes fundamentales la expansión de una cultura de los derechos humanos.

Cinco, desde hace décadas los defensores de los derechos humanos han señalado que una de las causas que generan que los derechos no se respeten en nuestro país es la impunidad. Mientras se cubra y no se castigue a las autoridades que violan los derechos humanos de las personas, se seguirá generando un incentivo muy perverso de permisividad en esta materia. El día que se acabe esta impunidad, los que pretendan violar derechos humanos se la pensarán dos veces.

Habrá que estar atentos a lo que candidatos a la presidencia y a la gubernatura propongan en esta materia.

Correo electrónico: [email protected]

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One comment

  1. Juan José Ledesma Olmedo

    Espero que de esos derechos humanos, en su jerarquía, esté en primer lugar: EL DERECHO A LA VIDA” y que cuando habla de los derechos de las mujeres no esté entre los mismos, el mal llamado: “decidir lo que haga con su cuerpo” como las supuestas “mujeres católicas por el derecho a decidir” que usaron como bandera para aprobar el aborto.

    Los derechos de unos terminan donde empiezan los del otro. Y más cuando ese otro, es el ser más indefenso y es atacado por su propia madre. Y por un sistema, ahora si, verdadera “mafia en el poder”; ante la complacencia, ignorancia y silencio de quienes debemos anunciar y denunciar el Evangelio.

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