Ante la situación actual, México necesita pedir que el Espíritu Santo se derrame

Mediante la acción de la tercera persona de la Santísima Trinidad debemos pedir a Dios que nos ayude a vivir en comunión, “reconciliando, incluyendo, no desacreditando”, asegura provincial de los Misioneros del Espíritu Santo.

Sonia Gabriela Ceja Ramírez

Pbro. Eduardo Ramos Pons, MSpS,

A punto de vivir en la Iglesia el domingo de Pentecostés que por lo general se celebra con una velada o vigila en las comunidades parroquiales,  el padre Eduardo Ramos Pons, MSpS, y Superior Provincial de los Misioneros del Espíritu Santo,  explicó que “Pentecostés es la fiesta titular para honrar al Espíritu Santo, tercera persona de la Santísima Trinidad”.

“Al honrar al Espíritu Santo, le agradecemos al Padre y al Hijo que nos lo hayan enviado.

“Dios es el Señor de la historia y en cada época ha ido acentuando lo peculiar de cada persona divina: Durante la primera época, en la creación, a Dios Padre; en la segunda época al Verbo Encarnado, Jesucristo, el Redentor, la obra de la Salvación; y en estos tiempos, posteriores a la Pascua de Jesús y su ascensión al Cielo, la época del Espíritu Santo, la etapa de la santificación que nos invita a hacernos santos como Dios es santo.

A través de los tiempos

En entrevista para Arquimedios, el padre Eduardo Ramos, explicó que la obra del Espíritu Santo es santificar. Es producir ‘espíritus, santos’.

Y es que el Pentecostés viene desde el antiguo testamento cuando Dios establece con su pueblo la primera alianza. “En el antiguo testamento observamos el tiempo de preparación de un Dios que no improvisa. En esa etapa, el pueblo de Dios, Israel, fue acompañado en su caminar.

“Conocemos principalmente esos 400 años que vivieron bajo el dominio de los egipcios, de ser esclavos; es una contradicción, el pueblo de Dios esclavizado, entonces Dios se conmueve, en el libro del Éxodo lo tenemos, y se acerca al pueblo, llama a Moisés y lo va a ir guiendo para que luego el conduzca al pueblo a la libertad, para que puedan vivir en una tierra propia que mana leche y miel, y ofrecerle un culto, una liturgia a Dios.

“El libro del Éxodo es muy importante porque nos habla de que Dios hace camino con su pueblo.

Una etapa importante narrada por el Éxodo, es cuando caminan por el desierto, cuando están libres de Egipto pero hay un proceso de purificación y Dios llama a la cumbre del Sinaí a Moisés, ahí tienen un diálogo y entonces Dios le da una constitución, es decir, constituye al pueblo; porque el pueblo se constituye cuando tiene identidad. Dios le dio a Moisés la alianza, le entregó las tablas de la ley. Esa fiesta es el antiguo Pentecostés, la transmisión de un Espíritu, de una dirección, de unos criterios.

“Dios que es muy pedagogo, esa entrega de la alianza, la unió a una fiesta, porque necesitamos eso, la fiesta que es la ruptura de lo ordinario, la fiesta hace extraordinaria la vida; la entrega de las tablas Dios la vinculó con una fiesta agrícola. Pentecostés, según la fiesta agrícola, era la fiesta de las semanas, las semanas de la cosecha, de recolectar los frutos.

“Pentecostés, significa 50 días. O sea, 7 semanas de 7 días, más el extra, que simboliza plenitud. El 7 es plenitud, 7 por 7, plenitud de plenitud”.

El Pentécostés en la época de Jesucristo

“Ya en el nuevo testamento, gracias a Jesucristo que obedeció al Padre en sus designios de salvación por la humanidad, muere, pero no se acabó porque el Padre lo resucitó. Al resucitarlo está diciendo: ‘yo certifico, acredito, que el modo como Jesús mi hijo vivió es el modo que me agrada’.

“Por la fuerza del Espíritu resucita al Hijo. El Espíritu es la fuerza vivificante que llevó a la resurrección a Jesús.

“Jesús al resucitar, durante 40 días, una cuaresma en positivo, se les aparece y los empieza a preparar anticipándoles que se irá, pero asegurándoles que la mejor manera para continuar con ellos es interceder ante el Padre para que les envíe el Espíritu Santo, que es la promesa. Entonces, Pentecostés es la cosecha de las cosechas.

“Es la fiesta de la plenitud donde se nos transmite el Espíritu para que podamos vivir la ley de la gracia, que es la ley de la vida nueva.

“Quien ama es audaz, quien ama, vive un dinamismo incontrolable, es inagotable, no se cansa. La ley de la gracia es eso que dice San Pablo: donde está el Espíritu Santo, ahí está la libertad.

Tenemos en el Espíritu un “valedor”

“El Espíritu Santo es el paráclito que significa ser un intercesor, consolador, abogado de sangre, un familiar; significa el que se siente uno contigo y por tanto vela por ti. Ese fue el plan de Dios al enviarnos al Espíritu Santo.

“En México hay expresiones culturales diversas y muy ricas, podríamos decir que el Espíritu Santo es nuestro ‘valedor’, el que nos da valor, es nuestro aval, el que responde por nosotros.

“Nos da las arras, como en el matrimonio; nos proporciona lo que se necesita para caminar en la vida, para que no vivamos con timidez, ni como esclavos sino como hijos. Porque dice San Pablo, no hemos recibido un espíritu de esclavos sino hemos recibido al Espíritu Santo.

“Gracias al Espíritu nos conectamos con el Padre y entramos en una comunión indecible. Gracias al Espíritu podemos reconocer que Jesús es el Señor. Sin el Espíritu, la Iglesia dejaría de ser Iglesia”, aseguró el Superior Provincial de los Misioneros del Espíritu Santo.

Nos llama a la acción

“Quien recibe el Espíritu no puede quedarse pasivo, recibe una misión, por eso se habla de los dones y de los frutos del Espíritu Santo que no se nos dan en automático. Dios le da al que da; al que tiene ganas, al que trabaja, al que se esfuerza.

“Los perezosos, los apáticos, los indiferentes, los ensimismados, no reciben. El Espíritu, produce Espíritu. Te saca de tus temores, rompe los cerrojos, te quita las cadenas, te llena de entusiasmo, de fuego, de pasión, de gozo, te hace creativo.

Rumbo al proceso electoral

Pentecostés es una oportunidad para dejarnos transformar, y el padre apuntó que en la época de coyuntura que vive México esto es importantísimo. “Ojalá lleguemos al 1° de julio llenos de Espíritu porque se van a presentar en el panorama de nuestro país muchas circunstancias complicadas bajo el espíritu del miedo, de la cobardía, del juicio, del descrédito, de la guerra sucia, de creer que la solución nos viene por uno.

“En buen plan, el camino lo abrió Jesús y lo hizo creando comunión, reconciliando, incluyendo, no desacreditando. Por eso un católico que invoca en esta velada al Espíritu Santo le dice dame tus luces, dame tus dones.

Dame la sabiduría, la ciencia, el consejo, la fortaleza, la piedad (que es el don que nos vincula con Dios); el temor de Dios, que no significa tenerle miedo sino valorarlo tanto que sin Él no me salen las cuentas, o sea; es el respeto a Dios.

Necesitamos hombres y mujeres que se dejen guiar por el Espíritu, que clamen a Dios en esta vigilia para que haya una efusión, un derramamiento de dones para todos, estén o no estén en la Iglesia, porque lo que interesa es glorificar a Dios y la felicidad y el bienestar de todo el género humano que no consiste solo en bienes materiales, no nada más es la paz social.

“¿Por qué no hay paz social? Porque en muchos corazones no hay paz interior. Porque hay gente que vive nada más pensando en cómo sacar ventaja. No es cuestión nada más de los candidatos. Es cuestión de todos.

Que envíe de nuevo Su Espíritu

“La velada de Pentecostés sigue el modelo de los primeros cristianos que se reunieron en oración. Es una expresión de fraternidad con María, con una petición muy especial: Ven Espíritu Santo.

“Ese fue el Pentecostés del nuevo testamento pero a lo largo de la historia de la Iglesia ha habido otros, por ejemplo, el Concilio Vaticano II, que volvió a quitar las cerraduras y logró que la Iglesia se pusiera de frente a la humanidad y al mundo. Ahora necesitamos pedirle un nuevo Pentecostés”.

El sacerdote aseguró que la mejor manera de vivir la vigilia de Pentecostés es ir con amor, viviendo las virtudes cristianas de la fe, esperanza y caridad.

Explicado con una canción…

Añadió que hay una canción mexicana que describe muy bien lo que es el Espíritu Santo, ‘Cariño nuevo’:

“Igual que en tierra suelta la humedad penetra

Así te metes tú, poquito a poco

Podríamos decir que apenas te conozco

Y ya te llevo en mí, como algo de mí todo…

“Ya me haces falta tú, como el azul al cielo…”

“Eso es el Espíritu Santo. Dios me prometió un regalo y yo lo estoy esperando para que mi vida cambie, para que el amor que tengo no nada más sea mi amor humano frágil como un vaso de cristal, sino el amor fortalecido con el amor audaz, creativo, incontrolable, del Espíritu Santo”.

Cabe señalar que los Misioneros del Espíritu Santo celebrarán la velada de Pentecostés en Guadalajara, en el templo Cristo Sacerdote (Av. Conchita 3015). Las actividades iniciarán a las 19:00 horas con la explicación del tema Espíritu Santo. A las 20:00, se tendrá la Misa Solemne, y a partir de las 21:30 la Adoración.

Después de la fiesta de Pentecostés la Iglesia retoma en la liturgia el tiempo ordinario.

 

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One comment

  1. María Socorro cortes resendiz

    Solo decir que gracias mil por esta reflexión sobre el Espíritu Santo tan profunda tan bella y tan necesaria para estos tiempos que estamos viviendo que Dios los bendiga

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