Jovenes que serán ordenados diáconos y sacerdotes / Foto: Luis Daniel Tadeo Velázquez

34 Neo-Presbíteros para la Iglesia de Guadalajara

“Me arrodillé consciente de mi nada y me levanté sacerdote para siempre”, San Juan María Vianney

Gabriela Ceja / Rebeca Ortega

Fotos: Luis Daniel Tadeo Velázquez

El domingo 20 de mayo, Solemnidad de Pentecostés,  la Iglesia de Guadalajara celebra la Ordenación de 34 nuevos sacerdotes que se suman al Presbiterio de la Arquidiócesis y 14 nuevos diáconos; todos dispuestos a entregar su vida al servicio de Dios y de la feligresía de esta Iglesia local.  La Celebración Eucarística se llevará a cabo en el Santuario de los Mártires de Cristo a las 10 horas; el consagrante será el Cardenal José Francisco Robles Ortega, Arzobispo Metropolitano.

 

El día de hoy, 34 jóvenes darán el ‘Sí’ a Dios y recibirán el Sagrado Orden del Presbiterado; Sacramento que, por la imposición de las manos del obispo consagrante, y sus palabras, hace sacerdotes a los hombres bautizados; y les da el poder para perdonar los pecados y convertir el pan y el vino en el Cuerpo y en la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo.

Consta expresamente en la Sagrada Escritura que Jesucristo hizo de los Apóstoles una elección especial: “Subió a un monte y llamando a los que quiso, vinieron a Él, y designó a doce para que le acompañaran y para enviarlos a predicar” (Mc. 3,13-15); “No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes” (Jn. 15,16). Al elegirlos les confió una misión y les dio unos poderes particulares; en concreto:

Poder de perdonar los pecados: “A quienes ustedes perdonen los pecados les quedarán perdonados; y a quienes no se los perdonen les quedarán sin perdonar” (Jn. 20,23; Mt. 16,19).

Poder de administrar los demás Sacramentos y de predicar la Palabra de Dios: “Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones y háganlas mis discípulos, bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; y enséñenles a obedecer todo cuanto les he mandado a ustedes” (Mt. 28,19-20); “Como mi Padre me envió, así yo los envío a ustedes” (Jn. 20,21).

Poder sobre el Cuerpo real de Cristo, para renovar incruentamente el sacrificio de la Cruz, hasta el fin de los siglos (Lc. 22,19; 1Cor. 11,23-25). Este es el principal poder que reciben los presbíteros, pues el sacerdocio se ordena primariamente al sacrificio.

Estos poderes fueron dados por el Señor a sus Apóstoles con una finalidad: continuar su misión redentora hasta el fin de los siglos (Mt. 28,20; Jn. 17,18).

En la ordenación de  presbíteros, son las palabras de la oración que el obispo dice después de que el ordenado ha recibido la imposición de las manos. Las esenciales son: “Te pedimos, Padre Todoporoderoso, que confieras a estos siervos tuyos la dignidad del presbiterado; renueva en sus corazones el Espíritu de santidad; reciban de Tí el sacerdocio de segundo grado y sean, con su conducta, ejemplo de vida” (Ritual de Ordenación de Presbíteros).

El Sacramento del Orden Sacerdotal aumenta la Gracia santificante; otorga, además, la Gracia sacramental; es decir, la ayuda sobrenatural necesaria para poder ejercer debidamente las funciones correspondientes al grado recibido.

Durante el rito de ordenación, los candidatos serán revestidos, con las vestiduras propias del sacerdote: alba, estola y casulla; el ornamento se coloca con ayuda de sus papás o tutores y padrinos. (Con información de Catholic.net).

Nomenclatura

FLN: Fecha y lugar de nacimiento

NP: Nombre de sus papás

PO: Parroquia de origen

AIS: Año de ingreso al Seminario

SD: Lugar de servicio diaconal

L: Lema

 

About Rebeca Ortega

Check Also

Padrinos, nuestros compañeros en el camino de la vida cristiana

Algunos buscan que sean buenos compadres, otros que den buenos regalos o que cooperen para …

¿Por qué quieres recibir los sacramentos de la Iglesia?

Muchos buscan los sacramentos para completar su vida social más que para iniciar o dar …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *