Foto: Daniel Tadeo

Mensaje del Arzobispo de Guadalajara sobre la violencia desatada en la zona metropolitana

Lamentamos, y nos preocupan, los hechos de violencia que se registraron la tarde de ayer, en el corazón de Guadalajara, en horas cotidianas de trabajo, en las que gran parte de la población se encuentra realizando sus labores habituales, particularmente en la calle; horas en las que muchas personas se encuentran transitando la ciudad.

Aunque parece que el objetivo del ataque era preciso, no desconocemos, ni dejamos pasar de largo, el hecho del riesgo en el que se puso la vida de personas inocentes, que ya no son respetadas por los delincuentes. Pedimos a Dios por la pronta recuperación física y emocional de quienes salieron dañados en su integridad, que no tenían nada qué ver con el atentado.
Sin dejar de reconocer los esfuerzos que, en materia de seguridad, se han implementado por parte de las autoridades, los ciudadanos percibimos que nuestra integridad física y patrimonial está permanentemente en riesgo, y son frágiles los intentos que hacemos por protegernos de este tipo de situaciones.

No obstante, los habitantes de esta Metrópoli no podemos -ni debemos- renunciar a seguir cumpliendo, con responsabilidad, nuestras habituales ocupaciones, incluso con el riesgo que ello implica, sin dejar de extremar precauciones en la forma de conducirnos. Nos podemos sentirnos intimidados, y que el miedo paralice nuestro quehacer.

Seguimos haciendo un llamado a las autoridades correspondientes para que cumplan con su obligación de brindar seguridad a la sociedad y a cada ciudadano.

Que nuestra oración sea perseverante, para pedirle a Jesucristo, Príncipe de la Paz, nos conceda este don de parte de su Espíritu. Se lo pedimos con mucha fe. Hagamos esta imperiosa súplica por intercesión de la Virgen María, en su bendita Imagen de Ntra. Sra. de Zapopan, Patrona de la Arquidiócesis de Guadalajara.

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One comment

  1. Dios nos proteja.

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