¿A qué político vamos a comprar?

Editorial de Semanario #1113

Hoy en día vivimos una paradoja cotidiana que nos lleva a desempeñar diferentes roles o papeles en la tragicomedia de la vida:

Por una parte, en una economía de mercado y en el mundo de la seducción nos convertimos en profundos consumidores ante las ofertas tentadoras que se multiplican día con día en todas las esferas de la vida cotidiana: hermosas casas, carros, ropa, electrodomésticos, línea blanca, todo tipo de bebidas, comidas, viajes… Todo se vende y todo se compra en el gran mercado global, desde las armas hasta el amor; desde la vida hasta la muerte; desde la fe hasta la ideología; desde las artes hasta la ciencia. Todo tiene un valor mercantil.

Esta visión del mundo de la vida como un sistema de supermercados globales la llevamos tatuada en nuestra conciencia porque nacimos y probablemente vamos a morir en una economía de mercado, en una ideología liberal, donde domina el individualismo, el mercado del dinero y la vida de placer por encima de lo humano y lo social.

Por otra parte, está nuestro papel y nuestra función como ciudadanos, con derechos individuales y sociales que se pregonan a diario pero que se respetan muy poco; además están nuestras responsabilidades sociales de respeto y tolerancia a los demás; de cumplimiento de las leyes, del respeto a las instituciones, de vivir en una sana convivencia en la búsqueda del bien común y del bienestar. Todo esto y más, da la impresión que está olvidado en los rincones de nuestra conciencia.

Ambas visiones se mezclan como ingredientes en estos momentos de nuestra incipiente cultura democrática, donde habrán próximas elecciones para miles de puestos de elección popular: a los candidatos los ofertar como mercancía de compraventa; su propaganda política se parece más a un anuncio publicitario de un producto comercial que a una oferta ideológica y de intercambio de ideas y propuestas para construir un mejor país.

La imagen de los candidatos es más cuidada que sus ideas y sus promesas; sus discursos está vacíos de contenido político y llenos de demagogia social; sus actos de campaña y  mítines políticos están repletos de acarreados pero vacíos de convicciones.

En estas circunstancias cabe la pregunta: ¿a qué político vamos a comprar con nuestro voto? O más bien, ¿qué candidato llena nuestras expectativas de democracia y bien común? ¿Con cuál de los candidatos gana México?

Las respuestas están en nuestra conciencia, no solo como consumidores, sino principalmente como ciudadanos, para esto conviene hacer un buen análisis de cada candidato; y tomar una decisión responsable, porque mucho depende de cada uno de nosotros el avanzar o retroceder en el camino de la democracia y del desarrollo de nuestro país.

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One comment

  1. Juan José Ledesma Olmedo

    ¿Qué dijo que dijo? No dejo de lamentar que a pesar de los llamados que he hecho a este “Medio Católico” para que sea la diferencia con los demás medios de comunicación. En lugar de orientar a los fieles para que puedan tomar una decisión para el próximo proceso electoral, los dejan más desorientados. La Doctrina Social de la Iglesia Católica se dictó hace más de 120 años, por el Papa León XIII, se supone que todos los católicos deberíamos conocerla y aplicarla en nuestra vida privada y como ciudadanos. Pero ni en esta parte final del proceso electoral, nos han ilustrado claramente para en base a los principios que ahí se esgrimen, en la que se rechaza el sistema capitalista (liberal) y el socialismo, por ser ambos contrarios al Bien Común, al respeto de la Dignidad Humana y a la Libertad Religiosa Por tanto, ¿Cuál es la opción? Evitar votar por los partidos políticos y los candidatos que tienen en su vida pública y privada lo contrario a estos principios y vale decir siglas y nombres. Los contrarios a la vida y la familia han sido y son: PRI, PRD, MC, PT, PANAL, Verde, y el que procede del PRI y PRD que es MORENA y los candidatos que teniendo la oportunidad de detener esas leyes contrarias a la Vida y la Familia no lo han hecho son: López Obrador, Alfaro y los diputados de todos esos partidos que se mencionaron antes.

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