Milagro musical venezolano

Sergio Padilla Moreno

A lo largo de los últimos años se ha hablado de la difícil situación de Venezuela, resultado de múltiples causas que involucran complejos aspectos políticos, económicos y sociales. El sentido de esta columna no es analizar esas causas, pero vaya un enorme abrazo solidario a los hermanos venezolanos. Lo que quiero destacar hoy, y hacerlo del conocimiento de los amables lectores, es hablar de una experiencia cultural muy interesante que surgió hace unos años en ese país sudamericano: me refiero al proyecto del Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, que vale la pena conocer y que, de alguna manera, se ha intentado replicar en nuestro país.

Desde 1975, en Venezuela se impulsó un proyecto cultural y social, a través de procesos educativos sólidos en el terreno de la música, cuyo primer organismo que recibió los más encendidos elogios por su calidad fue la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil de Venezuela. Un dato interesante es la inserción de este proyecto entre jóvenes de bajos recursos económicos, de donde han salido músicos de primer nivel y que han integrado a muchas de las mejores orquestas del mundo. En nuestra Orquesta Filarmónica de Jalisco hay presencia de varios muy buenos músicos venezolanos, donde destacan los violinistas Angélica Olivo e Ivan Pérez. El artífice de todo este proyecto fue José Antonio Abreu, quien recientemente falleció en marzo de este año.

En la página de Internet del Sistema (fundamusical.org.ve) se explica que “La Fundación Musical Simón Bolívar rinde frutos de esperanza al ser cantera de miles de niños, niñas, adolescentes y jóvenes venezolanos que cumplen a través de la música sus sueños de realización personal y profesional. Músicos que cada día le ofrecen a su país nuevas posibilidades de superación y vitalidad. Ellos simbolizan el esfuerzo para que perdure en el tiempo, y se extienda hacia otras esferas de la actividad cultural, lo que se reconoce como el milagro musical venezolano.” Este proyecto recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2008.

Resultado de todo este proceso, la Orquesta Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar ha dado conciertos en importantes salas del mundo, y se ha ganado el reconocimiento de la crítica. No hay duda de que esta orquesta, a pesar de la juventud de sus integrantes, tiene gran calidad musical y lo ha demostrado en la ejecución de las partituras más exigentes. Además, hoy se reconoce y admira el talento del joven director Gustavo Dudamel, quien surgió de este programa.

En tiempos tan violentos no estaría mal que el apoyo y promoción de proyectos culturales de este tipo fueran una apuesta sólida para la reconstrucción del tejido social. Nadie negará que proyectos así son una manera de hacer presente el Reino de Dios en nuestra realidad.

[email protected]

Venezuela Documental Tocar y Luchar Fenómeno de las orquestas en Venezuela

https://www.youtube.com/watch?v=oIGUXapsI-I

About Rebeca Ortega

Check Also

#DesarrolloEspiritual: ¿Voy por la vida dividiendo o uniendo?

Desarrollo Espiritual, Domingo XVI, Ciclo B, 22 de Julio de 2018. ¡DIOS QUIERE PASTORES QUE …

Música sacra rusa

Sergio Padilla Moreno La máxima fiesta del futbol mundial llega hoy a su fin en …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *