A 30 años del Documento Pontificio. La dignidad de la mujer y su vocación

Pbro. Carlos Javier Díaz Vega

Vaticano

Fue el Concilio Vaticano II (1962-1965) quien con toda su fuerza alentó a la participación de las mujeres en los ámbitos social, cultural y eclesial. Se lee en el Mensaje a las Mujeres con motivo de la clausura del Concilio: “Las mujeres llenas del espíritu del Evangelio pueden ayudar tanto a que la humanidad no decaiga… Mujeres, reconcilien a los hombres con la vida… A Ustedes toca salvar la paz del mundo” (Pablo VI, 8-XII-1965).

El mismo Papa Pablo VI creó en 1973 una Comisión de estudio sobre la Mujer en la sociedad y en la Iglesia, en respuesta a la propuesta de la ONU de celebrar en 1975 el Año Internacional de la Mujer; por cierto, ese mismo año las Naciones Unidas organizaron en la Ciudad de México la primera Conferencia Mundial sobre la Mujer.

Posteriormente el Papa San Juan Pablo II escribió, en 1988, la Carta apostólica Mulieris Dignitatis. Este próximo mes de agosto se cumplen 30 años de su publicación. La importancia de esta Carta apostólica radica en que por primera vez un documento pontificio es dedicado enteramente al tema de la mujer. En él, el Papa Juan Pablo II quiso profundizar las verdades antropológicas fundamentales del hombre y de la mujer: la igualdad en dignidad y la unidad de los dos, la arraigada y profunda diversidad entre masculino y femenino, así como su vocación a la reciprocidad, a la complementariedad, a la colaboración y a la comunión; además el aprecio del “genio” femenino y la figura de María como modelo de mujer y su realización plena.

“La mentalidad machista ignora la novedad del cristianismo, que reconoce y proclama la igual dignidad y responsabilidad de la mujer respecto al hombre”, manifestó el Papa Benedicto XVI en la conmemoración del vigésimo aniversario de la Carta. “Hay lugares donde la mujer es discriminada por el hecho de ser mujer, donde se recurre a argumentos religiosos, familiares, sociales y culturales para sustentar la supremacía del hombre sobre la mujer, donde se llevan a cabo actos de violencia contra la mujer con malos tratos, explotación en la publicidad y en la industria del consumo y la diversión. Ante todo esto el compromiso de los cristianos se encamina a promover una cultura que reconozca a la mujer la dignidad que le pertenece”, puntualizó en aquel momento el Papa Benedicto.

Me atrevo ahora a hacer un comentario personal: En mi casa, mi mamá y hermanas son mujeres valiosísimas; en mi etapa de Seminario me encontré con religiosas, profesoras y demás mujeres que han dejado honda huella en mi formación sacerdotal; en mis apostolados, las mujeres fueron las número uno en todo. En la Universidad, las mejores fueron las profesoras. Por último, y no por eso menos importante, en mis quince años de sacerdote, salvo un año que fui capellán en el Seminario Mayor, la celebración de la Misa cotidiana ha sido exclusivamente con religiosas. Esto me impulsa a decir afectuosamente, ¡Gracias mujeres por todo el bien que hacen a la familia, a la sociedad y a la Iglesia!

Favorecería en gran medida para la profundización de estos temas que, en ocasión del 30° aniversario de la Mulieris Dignitatem, en la Arquidiócesis de Guadalajara se llevaran a cabo algunos Congresos de alto nivel sobre el tema de la mujer, donde se escuche a diversos expertos y se trate el tema desde el punto de vista teológico, pastoral, social, cultural, artístico, familiar, religioso, político, laboral, empresarial, tecnológico, etc., donde se subraye asimismo la visión cristiana del genio femenino. Congresos en el Seminario Diocesano, en la Vicaría de Pastoral, en las Universidades, en la Comisión diocesana para grupos laicales, en la Pastoral profética, en la Pastoral Familiar, en la Pastoral para las Comunicaciones, en la Pastoral Litúrgica, en la Pastoral Social, en las Congregaciones religiosas. Congresos donde se profundice no sólo en la identidad femenina, sino también en la masculina para no caer en el peligro de quedarnos sólo con reflexiones parciales.

 

About Rebeca Ortega

Check Also

¿Por qué quieres recibir los sacramentos de la Iglesia?

Muchos buscan los sacramentos para completar su vida social más que para iniciar o dar …

Seminaristas de secundaria regresan a clases

Este lunes 20 de agosto iniciaron curso los alumnos de los Seminarios Auxiliares. David Hernández …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *