La leyenda Karajan

Sergio Padilla Moreno

El pasado 8 de abril se cumplieron ciento diez años del nacimiento del director de orquesta austriaco Herbert von Karajan, quien nació en 1908 en Salzburgo, ciudad natal de Mozart. Ya desde en vida, y más desde su muerte en el año de 1989, se ha ido forjando toda una leyenda en torno a él, tejida a partir de las luces y sombras con las que construyó su exitosa carrera.

Karajan fue un niño prodigio de la música, lo que le permitió ofrecer conciertos y recitales de piano a la edad de nueve años. Estudió inicialmente en el Mozarteum de su ciudad natal y más tarde lo hizo en Viena. La temprana muerte del mítico director Wilhelm Furtwängler, en 1954, llevó a Karajan a ser director vitalicio de la Orquesta Filarmónica de Berlín, aunque también estuvo ligado a la Scala de Milán y a la Opera del Estado de Viena. En 1967 creó el famoso Festival de Pascua de Salzburgo, uno de los eventos musicales más importantes del mundo.

Entre las luces que iluminan la leyenda de Karajan está su sentido de la perfección, la disciplina, la energía y el arduo trabajo, con la que pudo lograr una extraordinaria calidad de sonido en la Orquesta Filarmónica de Berlín, cosa que no ha podido ser igualada por ninguna otra orquesta en el mundo. Supo aprovechar, con notable intuición, los avances tecnológicos para dejar un vasto legado de grabaciones discográficas y de video; Karajan fue factor importante en el desarrollo del disco compacto. Por otra parte, fue un obsesivo impulsor del talento de jóvenes artistas, como la violinista Anne Sophie Mutter o el pianista Yevgueni Kisin.

Del lado de las sombras, se ha criticado a Karajan por su megalomanía y autoexaltación, hechos demostrables, según sus críticos, a partir de las grabaciones en video que dejó, donde muchas veces pareciera que la música queda en segundo plano respecto a su imagen. Otras críticas apuntan a que, si bien, en muchas ocasiones conseguía versiones técnicamente perfectas, éstas eran asépticas; quizá sus sinfonías de Brahms son prueba de ello.

Karajan abordó gran parte del repertorio de los más importantes compositores desde Bach hasta Richard Strauss. Entre sus grabaciones discográficas más recomendables están algunas de sus interpretaciones de las óperas “La bohème”, “Madama Butterfly” y “Tosca” de Puccini; “Ariadna en Naxos” de Richard Strauss; “Don Carlos”, “Falstaff”, “Otello”, y “El trovador” de Verdi; “Così fan tutte”, “Las bodas de Fígaro” y “La flauta mágica” de Mozart. Entre las versiones de música sinfónica o de concierto, hay que destacar la primera integral de las sinfonías de Beethoven, que grabó en 1963 con la Filarmónica de Berlín y sus interpretaciones de Sibelius y Tchaikovsky.

 

 

About Rebeca Ortega

Check Also

Prepárate para la mejor oferta de tu vida

Pbro. José Luis González Santoscoy Sabemos que en este mes se lleva acabo el Buen …

Obispo Héctor López será parte de la Pastoral de la Comunicación a nivel nacional

Redacción Monseñor Héctor López Alvarado, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Guadalajara, fue elegido como …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *