El Papa Francisco rezó en el lugar del asesinato del Padre Puglisi

Redacción ArquiMedios
En el marco de su visita a Palermo, en el barrio de Brancaccio, en el lugar donde fue asesinado Padre Giussepe “Pino” Puglisi, el Papa se recogió en oración delante del medallón de bronce en el lugar donde cayó el sacerdote.
El sábado 15 de septiembre, el Papa Francsico llegó a la Plaza Anita Garibaldi, donde Don Pino Puglisi fue asesinado, en Brancaccio, aclamado por una multitud festiva. Después de despedirse de los presentes, descendió del automóvil y se acercó a una niña discapacitada que le regaló una almohadilla de rosas rojas.  El Papa Francisco, después de haberla bendecido, se detuvo en oración delante del medallón de bronce, donde el sacerdote cayó después de haber sido asesinado a tiros por Giuseppe Grigoli, por encargo de la mafia.

Luego el Papa subió a la casa museo dedicada a Don Pino, acompañado por el Arzobispo de Palermo, Corrado Lorefice. Esperándole fuera de casa, estaban los dos hermanos de Don Pino, Gaetano y Franco Puglisi, con sus esposas y otros miembros de la familia.

Beato Pino Puglisi, 25° aniversario de su muerte

El cura, apodado “el primer mártir de la Cosa Nostra”, fue asesinado de un disparo en la nuca por orden de la mafia siciliana, el 15 de septiembre de 1993, el día de sus 56 años.

Llevaba dos años al frente de la parroquia del barrio de Brancaccio, en las afueras de Palermo, donde luchaba por que los jóvenes superaran su adicción a las drogas, levantando ampollas entre los padrinos de la zona.

“Os esperaba”, dijo al parecer con una sonrisa, antes de ser ejecutado en la puerta de su humilde casa.

En 2012, el Papa Benedicto XVI lo reconoció como “mártir”, asesinado por “odio a la fe”; y en mayo de 2013, “Don Pino” fue Beatificado en Palermo en presencia de 40 obispos y 750 curas, así como de los entonces ministros italianos del Interior y de Justicia.

Su asesinato ocurrió cuando el país seguía conmocionado por los atentados que acababan de matar a los jueces antimafia Giovanni Falcone y Paolo Borsellino.

Desde su elección, el Papa Francisco ha denunciado sin tapujos a los mafiosos, que suelen ser practicantes y ayudan económicamente a parroquias, incitando a los católicos a dejar de colaborar con ellos.

Antes de condenar este sábado en Palermo los actos de la Cosa Nostra, el Papa argentino ya visitó otras dos regiones del sur controladas históricamente por importantes clanes mafiosos.

En la católica Nápoles, feudo de la Camorra, denunció en 2015 las organizaciones “que explotan y corrompen a los jóvenes, los pobres y los necesitados”.

“Así como un animal muerto apesta, la corrupción apesta, la sociedad corrupta apesta, y un cristiano que hace entrar en él la corrupción apesta”, declaró entonces en el barrio pobre de Scampia, un bastión de la Camorra, tras recorrer la ciudad en el papamóvil descubierto. (Vatican News).

El cura, apodado “el primer mártir de la Cosa Nostra”, fue asesinado de un disparo en la nuca por orden de la mafia siciliana, el 15 de septiembre de 1993, el día de sus 56 años.

Llevaba dos años al frente de la parroquia del barrio de Brancaccio, en las afueras de Palermo, donde luchaba por que los jóvenes superaran su adicción a las drogas, levantando ampollas entre los padrinos de la zona.

“Os esperaba”, dijo al parecer con una sonrisa, antes de ser ejecutado en la puerta de su humilde casa.

En 2012, el Papa Benedicto XVI lo reconoció como “mártir”, asesinado por “odio a la fe”; y en mayo de 2013, “Don Pino” fue Beatificado en Palermo en presencia de 40 obispos y 750 curas, así como de los entonces ministros italianos del Interior y de Justicia.

Su asesinato ocurrió cuando el país seguía conmocionado por los atentados que acababan de matar a los jueces antimafia Giovanni Falcone y Paolo Borsellino.

Desde su elección, el Papa Francisco ha denunciado sin tapujos a los mafiosos, que suelen ser practicantes y ayudan económicamente a parroquias, incitando a los católicos a dejar de colaborar con ellos.

Antes de condenar este sábado en Palermo los actos de la Cosa Nostra, el Papa argentino ya visitó otras dos regiones del sur controladas históricamente por importantes clanes mafiosos.

En la católica Nápoles, feudo de la Camorra, denunció en 2015 las organizaciones “que explotan y corrompen a los jóvenes, los pobres y los necesitados”.

“Así como un animal muerto apesta, la corrupción apesta, la sociedad corrupta apesta, y un cristiano que hace entrar en él la corrupción apesta”, declaró entonces en el barrio pobre de Scampia, un bastión de la Camorra, tras recorrer la ciudad en el papamóvil descubierto. (Vatican News).

About Rebeca Ortega

Check Also

Pequeñas acciones, germinadoras de grandes cambios

Karime Ramos Godoy Cuando decimos “fiesta infantil”, lo primero que nos viene a la cabeza …

Pelagianismo

Pbro. José Marcos Castellón Pérez Pelagio, originario de Gran Bretaña, nació aproximadamente en el 355 …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *