#DesarrolloEspiritual: ¿A qué soy capaz de renunciar para poder seguir a Jesús?

Desarrollo Espiritual,

Domingo XXVIII, Ciclo B, 14 de Octubre de 2018.

DIOS ME INVITA A CONFIAR EN ÉL Y A SEGUIRLO

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano / Pbro. Sergio Arturo Martínez Gómez

¿QUÉ NOS DICE DIOS ESTE DOMINGO?

Sabiduría 7, 7-11: El poder, las riquezas, las piedras preciosas, el oro o la plata, incluso la salud y la belleza no son nada comparadas con la prudencia y la sabiduría que vienen de Dios…

Salmo 89: Le pedimos al Señor un corazón sensato, misericordia, alegría, bondad y que Él haga prosperar nuestras obras…

Hebreos 4, 12-13: La Palabra de Dios es viva, eficaz, tajante, penetrante, juzga nuestros deseos e intenciones… deja al descubierto aquello de lo que hemos de rendir cuentas…

Marcos 10, 17-30: Jesús nos enseña que, para alcanzar la vida eterna, no basta con cumplir los mandamientos, sino que hay que desconfiar de las riquezas, deshacerse de ellas y socorrer a los pobres… Jesús nos mira con amor y nos pide ser generosos y seguirlo…

REFLEXIONEMOS:

Las lecturas de hoy nos invitan a darnos cuenta de que existe, dentro de cada uno de nosotros, una lucha entre el confiar en las riquezas, y, por otro lado, buscar la sabiduría que viene de Dios… Riqueza vs. Sabiduría… ¿En dónde pongo mi corazón: en la confianza que me dan las riquezas y el poder o en la sabiduría que aprendo de estar cerca de Dios y de su Palabra?

Comencemos descubriendo los dones y limitaciones que la riqueza pretende darnos y los dones de la Sabiduría… Haz dos listas: una, de lo que te regala la riqueza material… y otra, de lo que te regala la Sabiduría…

Constata también que la riqueza no nos regala la sabiduría y que la sabiduría sí nos regala la riqueza…

En la situación que vivimos en nuestro tiempo, con todos nuestros compromisos familiares, laborales, sociales, podemos quedar absortos y asfixiados… necesitamos entrar en nuestro interior, en nuestro corazón, rescatar momentos de silencio para encontrar un sentido más profundo a nuestra vida y proyectar acciones sabias que nos lleven a construir familias y grupos más sanos e integrados…

Debemos cultivar el hábito de la reflexión, así podremos cosechar perlas de sabiduría en todas nuestras experiencias… aún de nuestros errores… En esos momentos de interiorización descubriremos lo que nos despersonaliza y lo que nos hace crecer; así podremos descubrir el sentido inmediato de las cosas y los valores trascendentes… percibiremos la vida, y nuestra misión en ella con mayor sensatez… Por eso la sabiduría es muy importante, ¿quiero adquirirla? ¿Cómo le puedo hacer?

Sólo con la reflexión puedo entender que no me esfuerzo únicamente por las cosas materiales, sino también por cultivar los valores espirituales que yo y mi familia necesitamos… ¿Me dedico a buscar y cultivar la sabiduría? ¿Me dejo transformar y mover por ella para crecer integralmente? ¿Percibo si la sabiduría me está ayudando a trascender?

La sabiduría que Dios nos quiere dar es una invitación a “soltar” nuestros apegos… El “joven rico” no quiso soltarlos, prefirió seguir  confiando en sus bienes y no aceptó seguir a Jesús y cultivar su sabiduría; no pudo vislumbrar la “riqueza” que Jesús le ofrecía… ¿Qué opción hago yo al respecto?

En nuestros días, tal vez nosotros no nos sintamos llamados a vender todo y regalar todo nuestro dinero, pues tenemos responsabilidades contraídas previamente… El reto que se nos plantea es no dejarnos absorber por la rutina del día a día, y conseguir tiempo para Dios, para reflexionar su Palabra, para hacernos más sabios y poder darle un nuevo sentido a lo que hacemos y al cómo vivimos…

La sabiduría que adquiramos con la reflexión nos ayudará a tomar las decisiones adecuadas para construir un ‘yo’ auténticamente humano, que sea capaz de escucharse a sí mismo, a los prójimos, al mundo, y a Dios, para descubrir cómo conseguir la vida material y la vida eterna…  Un ‘yo’ que me ayuda a armonizar mi mundo interno y externo en la sabiduría de Dios…

TE PROPONEMOS ALGUNOS EJERCICIOS PARA ESTA SEMANA:

  1. Date cuenta de cuáles son las necesidades que sientes en estos días de tu vida… ¿son auténticamente tuyas o te las despertó la publicidad o la sociedad competitiva y de consumo?

Al buscar satisfacerlas, ¿estás creciendo integralmente y ayudando a crecer a quienes te rodean? O, ¿sólo me ayudan a construir una imagen de pantalla?

  1. En tu oración de esta semana pide a Dios, que su Sabiduría, nos ayude a crecer en nuestro proceso de llegar a ser personas e hijos de Dios…

(Si esta ficha te ayuda, compártela).

Esta ficha, así como las de los domingos anteriores, la puedes encontrar en arquimedios.org.mx,

pestaña de “cultura y formación” y “desarrollo espiritual”.

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