La caridad pastoral presupone la justicia

Hermanas, hermanos en el Señor:

“El tiempo es superior al espacio. Este principio permite trabajar a largo plazo. Ayuda a soportar con paciencia situaciones difíciles y adversas” (Evangelii gaudium, 222)

Con estas palabras el Papa Francisco coloca un principio fundamental para entender la realidad, que nos toca vivir en el “cambio de época” y al interior de la vida de la Iglesia. Significa que son más importantes los procesos que las posiciones. Es un “principio de paciencia”, “confianza en la Providencia divina”, y “certeza de que Dios actúa cuando y como quiere”.

Las grandes reformas de la Iglesia no se logran de inmediato, sino que se implementan lentamente. Los últimos Papas nos han guiado en el camino de implementación del Concilio Vaticano II (1962-1965). La fidelidad al Sucesor de Pedro es fidelidad al don de Dios, aquí y ahora. Por eso, no podemos sino lamentar cuando algún obispo desafía la autoridad del Santo Padre.

Toda nuestra caridad pastoral presupone la justicia. Por ello, en todas las Iglesias particulares estamos obligados a proceder, especialmente tratándose de los casos de abuso sexual, conforme a derecho y sin dilación, entendiendo que ningún miembro de la Iglesia se encuentra en una suerte de “paréntesis” respecto a las exigencias de justicia. La experiencia nos debe servir para no cometer errores que tienen consecuencias en la fe del pueblo de Dios. El Papa ha sido el primero en afirmar con valentía la tolerancia cero ante estos crímenes.

Uno de los sectores que más alta sensibilidad poseé respecto a las dificultades que vivimos como Iglesia en todos los temas, es la juventud. Las nuevas generaciones encarnan una nueva manera de sentir y de pensar, de hablar y de relacionarse. Es preciso escuchar a los más jóvenes.

¿Por qué es importante esto para nosotros? Porque nuestra atención a los jóvenes es nuestra apuesta por el presente y por el futuro. Porque ellos encarnan de manera especial el nuevo contexto cultural emergente. Porque la atención pastoral que brindemos a los jóvenes es un signo de cómo inculturamos el Evangelio.

Por otra parte, hace seis meses lográbamos entrever que un cambio profundo en la vida política de México se acercaba. Un nuevo perfil de votantes, aunado a un hartazgo creciente ante la corrupción, la violencia y la injusticia, parecían indicar que el pueblo mexicano buscaba una nueva alternativa de gobierno. El resultado de las elecciones rebasó a la gran mayoría de los analistas.

Un partido fundado hace cuatro años logró una importante mayoría en las cámaras, en diversos órdenes y niveles de gobierno. A la luz del Evangelio y de la Doctrina Social de la Iglesia tal concentración de poder requiere de un renovado “sistema de pesos y contrapesos”. Lamentablemente, no es un secreto para nadie que este “sistema” se encuentra gravemente debilitado. No sólo porque los partidos políticos aún se encuentran en un cierto pasmo post-electoral sino porque la sociedad civil organizada requiere de mayor organización, efectividad y presencia.

 

 

 

About Yara Martínez González

Check Also

Se abrieron dos casas para refugiados y mujeres migrantes vulnerables en Roma

Redacción ArquiMedios Dos casas para mujeres refugiadas nacieron en Roma con niños migrantes y mujeres …

Maitines guadalupanos

Sergio Padilla Moreno Hace días pude platicar con un reconocido científico y profesor en una …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *