Señor de los Rayos de Temastián

Andrés G. Elizalde

El intenso fervor calienta los fríos días de enero en Temastián que está en ebullición.

El año comienza con la gran fiesta de su santo patrono, Jesús Crucificado en su advocación del Señor de los Rayos.

Enclavado en el corazón de la región norte de Jalisco,  corazón en el que fluye sangre de martirio y amor por Jesús, Temastián es destino de miles de peregrinos del occidente y norte de México.

Los feligreses, los músicos y los que buscan sanación, entre cánticos, oraciones y paso lento, llegan contentos y confiados en que Jesús, no los abandona.

La vida en Temastián transcurre en calma, casi, como desde su fundación (entre 1592 y 1600), época en que, proveniente de un taller de Pátzcuaro, Michoacán, habría llegado la venerada imagen.

A partir de 1857 comenzaron las primeras fiestas dedicadas al Señor de los Rayos, pero desde casi nueve décadas, en enero, se celebran como hasta ahora.

Devotos vienen en familia o en grandes peregrinaciones a dar gracias por algún milagro o favor recibido, y de paso, a pedir otro. La imagen del Jesús crucificado convoca no sólo a creyentes de la zona, también de Zacatecas, Aguascalientes y del otro lado del Río Bravo.

La vendimia de alimentos y artículos religiosos abunda; eso sí, la venta y consumo de bebidas alcohólicas está terminantemente prohibida y, en general, gracias a Dios, saldo blanco en los días de la gran fiesta es el reporte.

La Fiesta de la Ascensión del Señor, será el siguiente momento de abundantes peregrinaciones a este apreciado lugar de la Arquidiócesis de Guadalajara, en dónde la fe y el amor a Cristo se palpa con los cinco sentidos.

Advocación

Acerca del nombre dado al Cristo, cabe decir que en un principio y durante siglos se le llamó “Señor del Rayo”, porque según la tradición, estando los frailes predicando a los indios debajo de un mezquite, cayó sobre la imagen una centella, pero ésta no hizo daño alguno a la escultura, sólo a su cruz de madera, que aún se conserva en el Curato de Temastián con las huellas que dejó aquella descarga.

Ex votos

La devoción al Señor de los Rayos se manifiesta, no sólo por las decenas de miles de peregrinos que llegan de muchas partes en las primeras semanas de enero, sino por el sinnúmero de ex-votos o retablos que se exhiben en un salón especial del atrio del Santuario que dan cuenta de infinidad de milagros atribuidos a la sagrada imagen, desde el remedio a males o problemas más o menos graves hasta testimonios de resurrecciones.

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One comment

  1. Hermosa la fiesta del Señor de los Rayos. GraciasSr. Cura Rosendo por su invitacion.

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