Misión Mujer

Querida Lupita:

Me invitaron a un grupo de auto- ayuda para mujeres. Yo acudí porque me contaron que se trataba  de consejos de superación personal.  Me sorprendió el lenguaje y los contenidos pues parece que están buscando poner en equipos opuestos a los hombres y las mujeres.  Que el machismo debe ser totalmente aniquilado. Creo que hay hombres así, pero en definitiva no son todos así.  Me preocupa lo que estos cursos puedan generar.

Katya L.

Hermana mía, Katy:

Todos  los esfuerzos que contribuyan a dignificar a la mujer deberían ser alentados. Sin embargo, no todos ellos tienen una visión correcta sobre el verdadero valor de la mujer. Estamos asistiendo al resultado de una influencia filosófica basada en ideas marxistas que promueve la idea de que el ser esposa y madre es una esclavitud de la cual se debe huir. En esta visión se afirma que el hombre es opresor y la mujer su víctima, que el plan natural de la familia es un patriarcado promovido por las iglesias para arrinconar a la mujer.  ¡Nada más falso y dañino!

¡El valor de la mujer desde la perspectiva cristiana es grandioso!

Ella es la corona de la creación, la piedra preciosa que dio toque final a la obra de Dios. Ella es un don de Dios para la humanidad. Estamos diseñadas para amar y para enseñar a amar. Cada ser humano tiene una mamá, una presencia femenina que acompaña sus pasos en la ternura y el cuidado personal. Cada persona aprende a amar porque experimenta el amor de su propia madre. Al menos este es el plan de Dios, es el diseño original del que nos hemos apartado tanto.

En su carta a las mujeres, San Juan Pablo II nos lanza a nuestra auténtica misión:

La iglesia ve en María la máxima expresión del genio femenino y encuentra en ella una fuente de continua inspiración. Por su obediencia a la Palabra de Dios Ella ha acogido su vocación privilegiada de esposa y  madre de familia. Poniéndose al servicio de Dios, ha estado también al servicio de los hombres: un servicio de amor.

En palabras del Padre Fidel González, la mujer tiene la misión de “amorizar” al mundo, esto es, dar un baño de oro a todos sus pensamientos, palabras y acciones para hacer de este mundo, el que anhela el mismo Dios.

No somos rivales de los hombres, sino su estímulo perfecto.

Lupita Venegas/Psicóloga

Facebook: lupitavenegasoficial

About Rebeca Ortega

Check Also

Enseñar a Vivir. La resurrección de Cristo desde la Evangelii Gaudium

Mtro. Fernando N. Sánchez Martínez*  Nos encontramos en la celebración más importante para todos los …

Lo mejor está por venir

Querida Lupita: Veo que las cosas van mal a todos los niveles. Aumenta la violencia, …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *