Jesús Resucitado ilumina el camino de mi vida

Desarrollo Espiritual,

PASCUA DE RESURRECCIÓN, Ciclo C, 21 de Abril de 2019.

¿Procuro que mi vida se parezca a la de Jesús?

Pbro. Sergio Arturo Gómez M. / Pbro. Jesús Suárez Arellano

¿QUÉ NOS DICE DIOS EN ESTE DOMINGO DE RESURRECCIÓN?

Hechos 10, 34a. 37-43: Pedro nos presenta un breve, profundo y sentido resumen de la vida, pasión y muerte de Jesús… Se siente testigo y enviado a anunciar su mensaje y ratifica que Él nos alcanzará el perdón de los pecados…

Salmo 117: El salmista se alegra y da gracias al Señor por su bondad y su amor, por su poder y sus proezas, porque arregla todas las situaciones negativas y porque da vida…Colosenses 3, 1-4: San Pablo nos recomienda que, ya que hemos resucitado con Cristo, orientemos nuestras vidas hacia las realidades celestiales…

Juan 20, 1-9: María Magdalena va antes del amanecer al sepulcro, ve le han quitado la piedra que lo tapaba… Se lo comunica a Pedro y Juan que van al sepulcro y descubren signos de que Jesús ha resucitado triunfante de la muerte… Comprenden las Escrituras y creen…

(También podría leerse Lucas 24, 1-12, que se leyó en la Vigilia Pascual, o, en las misas de la tarde, Lucas 24, 13-35)

REFLEXIONEMOS JUNTOS:

Este es el domingo de Pascua, el día más importante para los cristianos, Jesús ha resucitado… Esta “noticia” nos impacta íntimamente y nos transforma… Nos transforma desde dentro; nos da fuerza para resurgir… Parte la historia (y nuestra vida) en dos…

En la primera lectura escuchamos a un Pedro muy diferente de aquel primario e irreflexivo que conocíamos en los Evangelios… Este Pedro que nos habla hoy – iluminado por la pasión, muerte y resurrección de Jesús, después de haber reconocido sus limitaciones y llorado sus faltas y después de haber sido confirmado en el amor de Jesús y en su misión – describe de una forma afectuosa y profunda la vida y la misión de su amigo Jesús:

1.            El Espíritu lo ungió y lo llenó de poder,

2.            La misión de su vida consistió en pasar haciendo el bien, curando y liberando,

3.            Su entrega lo llevó hasta la muerte en cruz,

4.            Dios le respondió resucitándolo y se apareció a los testigos escogidos para enviarlos a anunciar su mensaje,

5.            Dios lo transformó en Juez de todos y fuente de perdón para los que creen en Él…

¿Podría yo hablar de Jesús con tanta “pasión” como lo hace Pedro? ¿Es así de clara para mí su misión y así de cercanos y “contagiosos” su presencia viva y su mensaje? ¿Qué experiencias de Jesús, su misión y su mensaje me faltará cultivar en mi vida?

Pedro se sintió interpelado profundamente por la forma vivir y de morir Jesús, por el significado de su resurrección… Nos lo comparte de forma sencilla y conmovedora…

A lo largo del Evangelio, revisemos algunos momentos de la vida de Pedro, descubramos cómo Jesús, su amigo-maestro, le va permitiendo ser y lo acompaña en un largo proceso de aprendizaje y cambio… notemos que tuvo que ser trasformado a través de la prueba… Asumió su fragilidad, sintió dolor por su falta, se purificó de su fanfarronería; renunció a su autosuficiencia y se hizo suficientemente humilde… Tuvo que tocar fondo y llorar amargamente… Sólo después pudo comprender y lanzarse a predicar a Jesús (y no a sí mismo)… Tuvo que morir a sí mismo para resucitar con y como Cristo… Sólo a través de la resolución de varias crisis de su vida, pudo llegar a ser el discípulo y el apóstol al que Jesús le encargó ser el jefe de los apóstoles y el guía de su Iglesia… Y yo, ¿estaré ya dispuesto a “morir” a lo que me estorba para comprender a Jesús y su estilo de vivir (y de morir) y a entregarle mi vida para ser su testigo-apóstol?

La vida de Jesús y su impacto en Pedro (y otros seguidores) se nos presentan hoy a nosotros como un camino para comprender y crecer en nuestra fe:

1.            Desde el bautismo estamos ungidos para identificarnos con Cristo y unidos a Él hemos de reproducir su imagen,

2.            Como Jesús que hizo el bien, estamos llamados a sanar corazones lastimados, a luchar contra el mal, a atender a nuestros prójimos en sus necesidades concretas, etc.  Por eso hemos de mantener una mirada atenta…

3.            Hemos de entregarnos a nuestra tarea aunque sea duro, a pesar de las crisis… Hemos de entrar en este misterio de la Cruz que, aunque dolorosa, nos purifica…

4.            Dios siempre responde a los esfuerzos que hacemos… Él nos hace crecer a través del dolor; no deja que se pierda nada de lo bueno que hacemos, sino que lo multiplica…

5.            Cuando Dios y nosotros trabajamos de forma conjunta surge una bendición para los que nos rodean… Si crecemos en la fe, se verán beneficiados nuestros prójimos… Dice San Pablo hoy que un día apareceremos “llenos de gloria junto a Él”…

Este es un itinerario que nos lleva desde el dolor y la incredulidad hasta la fe y la caridad… Haciendo nuestro este camino podremos vivir como Jesús lo hizo y aceptaremos más libremente todos los procesos de nuestra vida que nos lleven a configurarnos con Cristo: mostraremos apertura para estar en constante desarrollo, tanto en los momentos de alegría, gozo y disfrute de la vida como en los de prueba y dolor… Jesús no rechazó el dolor para llegar a la resurrección, al contrario… Nosotros también hemos de vivir iluminados por la resurrección de Jesús… ¿Cómo vivo mi desarrollo espiritual entre las alegrías y el inevitable dolor? ¿Busco sólo el placer o soy capaz también de entrega y sacrificio? ¿Cómo el dolor me ayuda a llegar a una alegría más perfecta?

Hagamos vida este misterio de la Pascua, pongamos nuestro corazón en las realidades eternas y orientemos también, a través de nuestro ministerio,  a otros hacia el cielo…

TE PROPONEMOS ALGUNOS EJERCICIOS PARA ESTA SEMANA:

1.            Pedro nos manifiesta hoy una hermosa comprensión de la vida y misión de Jesús y de la suya propia…

Elige un duro acontecimiento de tu vida pasada… Analízalo desde las siguientes preguntas:

¿Para qué me va a servir lo que me ha pasado?

¿Cómo puedo sacar provecho a los acontecimientos dolorosos de mi vida?

¿De qué manera puedo aprender más sobre Dios y sobre mí?

¿Puedo crecer a través del dolor?

(Puedes platicar con Dios frente al Santísimo o ante un crucifijo) ¿Qué creo que me enseña Dios sobre lo que he vivido?

2.            En tu oración de esta semana, platica con el Señor sobre los resultados que vayas obteniendo del ejercicio número 1.

Pregúntale al Señor: ¿Cómo me puedo ir transformando cada día más en bendición y fuente de perdón para los demás?

(Si esta ficha te ayuda, compártela).

Esta ficha, así como las de los domingos anteriores, la puedes encontrar en arquimedios.org.mx,

About Gabriela Ceja

Check Also

Enseñar a Vivir. La resurrección de Cristo desde la Evangelii Gaudium

Mtro. Fernando N. Sánchez Martínez*  Nos encontramos en la celebración más importante para todos los …

Lo mejor está por venir

Querida Lupita: Veo que las cosas van mal a todos los niveles. Aumenta la violencia, …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *