Reparto de utilidades, ¿partición equitativa de las ganancias?

Rebeca Ortega Camacho

Lic. Gerardo Agraz Lozano

Del artículo 117 al 131 de la Ley Federal del Trabajo (LFT) se concentra la normatividad que regula la “Participación de los trabajadores en las utilidades de las empresas”. En el mes de mayo muchos empleados esperan recibir este beneficio y surgen muchas cuestiones sobre el tema. En entrevista para ArquiMedios, el Licenciado Gerardo Agraz Lozano, Especialista en Derecho Laboral, – y destacamos que en 2019 fue reconocido por su Alma Mater, la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), por cumplir 50 años de vida profesional-, explicó los aspectos más destacados del reparto de utilidades.

Obligatorio, pero…

El especialista en Derecho Laboral señaló: “Que quede bien claro, es obligatorio para las empresas otorgar utilidades, pero no siempre las empresas tienen utilidades y en muchas ocasiones hasta pérdidas tienen. Los trabajadores también deben ser conscientes de esa situación. No estamos hablando de algo que necesaria y obligatoriamente me lo tienen que dar. Por ejemplo: el año pasado me dieron cinco mil pesos de utilidades, este año puede que me den diez o puede que no me den nada; depende como hayan estado las cosas”.

¿Quién fija la cantidad?

La Comisión Nacional para la Participación de los Trabajadores en las Utilidades de las Empresas, “fijará anualmente la renta gravable (lo que paga de impuestos en la declaración anual la empresa), tomando en consideración la economía del país, la necesidad de la empresa de la reinversión y de que les quede una participación razonablemente conveniente a la empresa; son los elementos con los que se fija la cuestión porcentual para el reparto de las utilidades de los trabajadores. Ese porcentual, es variable porque lo fijan ellos, pero casi siempre oscila entre el 8 y el 12 por ciento, según las condiciones de la economía”. Además, la “Comisión verifica si la cantidad que se fija es la adecuada, se puede incrementar o bajar, según las condiciones de la economía del país”.

¿Cuándo debo recibir las utilidades?

“El artículo 122 nos dice: ‘El reparto de utilidades entre los trabajadores deberá efectuarse dentro de los 60 días siguientes a la fecha en que deba pagarse el impuesto anual, aun cuando esté en trámite la objeción de los trabajadores’.“Si la declaración anual es entre enero y febrero, quiere decir que dentro de los 60 días, van a ser marzo y abril; por lo tanto, el mes de mayo ya es exigible el reparto al patrón”.  (Recordamos que el reparto de utilidades 2019 se hará a más tardar el 30 de mayo para Personas Morales y el 29 de junio para las Personas Físicas).

Asimismo, “el importe de las utilidades no reclamadas en el año que sea exigible se agregará a las utilidades del año siguiente. Por ejemplo: las utilidades que se van a entregar en el 2019, son las que se generaron el 2018, y se da el caso que algunas de las personas que trabajaron en el 2018 no vengan a reclamar sus utilidades; esas utilidades que no se reclaman, el patrón no se las puede embolsar, el patrón tiene que guardar esa cantidad y agregarla a las utilidades del siguiente ejercicio para que de todos modos se repartan”, señaló el Abogado Gerardo Agraz y agregó que los trabajadores eventuales y ex empleados tienen derecho al reparto de utilidades siempre y cuando hayan trabajado 60 días o más en una empresa”.

¿Cómo se reparten las utilidades?

“La utilidad repartible se dividirá en dos partes iguales; la primera se repartirá por igual entre todos los trabajadores, tomando en consideración el número de días trabajados por cada uno en el año; y la segunda se repartirá en proporción al monto del salario devengado por el trabajador prestado durante todo el año. De esa manera se hace un justo equilibrio. Además, la ley hace unas salvedades en beneficio del trabajador; así los trabajadores que sufrieron un accidente de trabajo o las personas que faltaron por incapacidad por maternidad, a esas se les toma como si se hubieran presentado, no se les descuenta nada.

“En el reparto de utilidades no se integra el salario, es solamente por cuota diaria, los demás conceptos no influyen. En los casos del salario por unidad de obra y en general cuando la retribución sea variable, se tomará como salario el promedio de las percepciones obtenidas en el año. Por ejemplo: una persona que gana exclusivamente por comisiones, se saca un promedio y se le fija el salario a la persona”, señaló el entrevistado.

¿Quiénes tienen derecho y quiénes están excluidos del reparto de utilidades?

“El artículo 126 dice que quedan excluidos de la obligación de repartir utilidades, las empresas de nueva creación durante el primer año de funcionamiento; las empresas de nueva creación, dedicadas a la elaboración de un producto nuevo, durante los dos primero años de su funcionamiento (la determinación de la novedad del producto, se ajustará lo que dispongan las leyes para el fomento de las industrias nuevas); las empresas de la industria extractiva de nueva creación, durante el período de exploración; las instituciones de asistencia privada, reconocidas por las leyes que con bienes propios y particulares ejecuten actos con fines humanitarios, sin propósitos de lucro y sin designar individualmente a los beneficiarios; el Instituto Mexicano del Seguro Social y las instituciones públicas dedicadas a fines culturales, asistenciales o de beneficencia; las empresas que tengan un capital menor del que fije la Secretaría del Trabajo y Previsión Social o ramas de la industria, previa de la consulta con la Secretaría de Economía.

“Los directores administradores y gerentes generales de las empresas no participarán en las utilidades, porque son personas con un salario muy alto. Inclusive la misma ley nos indica de los trabajadores de confianza quienes tienen derecho y con qué limitante; partiendo de la base del salario más alto del obrero o del sindicalizado, incrementado en un 20 por ciento, ese es el tope. Se trata de que sea más o menos equitativo.

“También, dice que el monto de la participación de los trabajadores al servicio de las personas cuyos ingresos se deriven exclusivamente de su trabajo y de las que se dediquen al cuidado de bienes que produzcan rentas o al cobro de créditos y sus intereses, no podrá exceder de un mes de trabajo. Por ejemplo: hay un dentista que tiene un ayudante y es su único empelado. A la hora que hagan la declaración anual, resulta que hay una cantidad importante que se le puede entregar; pero la ley señala que el tope es un mes de salario del trabajador, no más”.

¿Se debe entregar copia de la declaración anual?

“El patrón dentro de un término de diez días contado a partir de la fecha de la presentación de su declaración anual, entregará a los trabajadores copia de la misma. Los anexos que de conformidad con las disposiciones fiscales debe presentar a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) quedarán a disposición de los trabajadores durante el término de 30 días en las oficinas de la empresa y en la propia Secretaría” (Artículo 121 de la LFT, Fracción I).

“¿Qué significa?”, cuestionó el Lic. Gerardo Agraz y dijo: “El ejercicio fiscal de las empresas normalmente es de enero a diciembre, como calendario natural; ellos tienen el mes de enero y febrero para la presentación de las declaraciones, una vez que ellos ya presentan la declaración, tienen diez días contados a partir de la presentación de la declaración para entregarles las copias y los anexos para que los trabajadores empiecen a tomar conocimiento. Y dice que los trabajadores no podrán poner en conocimiento de terceras personas los datos contenidos en la declaración y sus anexos, porque son cosas muy delicadas del manejo interno de la empresa”.

¿Se puede objetar la resolución?

“Dentro de los 30 días siguientes, el sindicato titular del contrato colectivo o la mayoría de los trabajadores de la empresa podrán formular ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, las observaciones que juzguen convenientes; la que tendrá la obligación de responder por escrito una vez que concluya el procedimiento de fiscalización de acuerdo con los plazos que establece el Código Fiscal de la Federación, respecto de cada una de ellas. La resolución definitiva dictada por la misma Secretaría no podrá ser recurrida por los trabajadores, o sea, los trabajadores, cuando ya dicta la resolución la Secretaría no la pueden objetar, pero el patrón sí.

“También, en muchas ocasiones, el patrón presenta una declaración que la misma Secretaría de Hacienda y Crédito Público se la objeta, porque la SHCP dice que es una cantidad mayor y el patrón tiene que pagar adicionalmente la diferencia que resulte; es muy común que los patrones declaran una cantidad que no es lógica, pero si el patrón impugna esa resolución de la Secretaría, entonces no está obligado a pagar ese diferencial, sino hasta que se resuelva esa impugnación”.

Finalmente, el artículo 131 dice, “‘el derecho a los trabajadores a participar en las utilidades no implica la facultad de intervenir en la dirección o administración de la empresa’. Algunos trabajadores por el hecho de que pueden participar en las utilidades de las empresas, ya quieren tomar decisiones de la empresa, ese no es derecho de los trabajadores; el patrón sabrá para bien o para mal, las decisiones que toma”.

¿A dónde acudir si no recibo utilidades?

El Abogado Agrazo Lozano, exhortó a los empleados a informarse sobre su derecho a recibir utilidades. “La persona que se crea con derecho y que crea que no les están cumpliendo con lo que le corresponde, puede acudir a la Procuraduría de la Defensa del Trabajo, local o federal, porque son competentes cualquiera de ellas, para solicitar que citen al patrón y el patrón acredite si existe o no existen utilidades repartibles. Si existen utilidades repartibles, pues que me las den, y si no existen utilidades repartibles, que me lo demuestren. Y de esa manera vamos a quedar conformes”, concluyó. (La PROFEDET te puede orientar sobre este tema. Tel.: 01 800 911 78 77).

MÁS INFORMACIÓN…

El Lic. Gerardo Agraz, conduce el programa “Lo que todo mundo debe saber sobre el Derecho Laboral”, en Radio María (920 AM), los días lunes a las 13 horas. Despacho jurídico, ubicado en la calle Joaquín Ángulo #1304, Col. Santa Teresita. Tels.: 3825 8505/ 3826 9634/ 3826 9987.

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