La educación sexual debe iniciar en casa

Sonia Gabriela Ceja Ramírez / Rebeca Ortega Camacho

Una conferencia por demás amena, dentro de la IV Cumbre Iberoamericana de la Familia, fue la que desarrolló la maestra Liliana Olivieri, argentina, cocreadora del programa “Aprender a amar”, programa que brinda acompañamiento en educación sexual para niños de 3 a 18 años.
Profesora de formación, esposa y madre de 10 hijos, Olivieri señaló que en la educación sexual la tarea de los padres es aprender y educar.
Señaló que las políticas de salud reproductiva que se están implementando en América Latina y que llegan a nuestros países mediante políticas impuestas por la ONU, se limitan a la promoción del ‘sexo seguro’ que sólo ha traído el incremento en la propagación de enfermedades de transmisión sexual, pese al reparto indiscriminado de profilacticos y la distribución de anticonceptivos de emergencia como la píldora del día siguiente.
Indicó que la educación sexual debe iniciarse en la familia y a edades tempranas, no con el afán de ser explícitos sino con el afán de generar confianza en los niños, que sepan que pueden preguntar cualquier cosa a los padres y estos estarán dispuestos a responder.
Dijo que la educación sexual debe hacerse bajo la técnica de la mayeútica, es decir, repreguntar la pregunta (responder, ¿por qué lo preguntas?), para tener el contexto de lo que el niño pretende saber o conocer con claridad cuál es su inquietud.
Señaló también que los maestros no deben responder a todo, es aconsejable que ciertos temas se le sugiera a los niños los toquen en casa con sus papás para respetar el derecho de los padres a ser los primeros educadores en este ámbito, sin embargo, los profesores deben participar de manera complementaria y subsidiaria en la formación de los menores.
Dijo que entre a más tempra edad inicie la educación sexual, mayor será el autodominio que desarrolle el individuo lo que permitirá que tenga menos probabilidades de desarrollar adicciones al alcohol, las drogas o una vida sexual promiscua.
El desafío, aseguró, es trabajar con los padres de familia, en transversalidadcon la escuela, con coherencia y con una visión antropológica.
Refirió que hacer educación sexual es educar el carácter, cosa que se logra educando en la disciplina, las virtudes humanas, del desarrollo de la voluntad, los valores, el autoconocimiento y la autoestima.
Al término de la conferencia la maestra Consuelo Mendoza rindió su informe sobre su gestión al frente de la Unión Nacional de Padres de Familia.

About Gabriela Ceja

Check Also

Fray Antonio Alcalde: el mayor constructor de Guadalajara: Enrique Ibarra

Pbro. Tomás de Híjar Ornelas En una ceremonia que comenzó a las 9 horas del …

El debate de la transición y la regresión política

  Omar Jiménez México vive tiempos cruciales. La situación social agravada por los fenómenos de …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *